Alemania y sus socios de la Unión Europea volvieron ayer a enfrentarse por la posibilidad de entregar ayuda financiera al país heleno, después de que la canciller germana rechazara nuevamente los pedidos para llegar esta semana a un acuerdo a nivel de zona euro.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, instó a Merkel a ponerse por encima de la política interna y a aceptar un rescate para Atenas en la cumbre de Bruselas, el próximo jueves. Pero Merkel, que enfrenta una dura oposición en su país a cualquier tipo de rescate, insistió en que que no había ninguna necesidad de discutir la ayuda, ya que Atenas no había pedido fondos. La reticencia de Merkel provocó ayer una dura reacción de Grecia, que acusó a los bancos y exportadores alemanes de beneficiarse con su crisis. "La gente en Alemania está especulando contra los bonos de su socio y amigo, permitiendo a las instituciones monetarias y crediticias participar en este juego miserable", dijo el viceprimer ministro Theodoros Pangalos.
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