Omar Perotti busca posicionarse como precandidato a gobernador sin referenciarse políticamente en ninguna de las veredas ideológicas que hoy circundan al justicialismo santafesino. Podría decirse, como alguna vez ironizó un dirigente mexicano sobre el PRI, que no es kirchnerista ni antikirchnerista sino todo lo contrario.
—¿Por qué decidió ser precandidato a gobernador?
—El tema de la inseguridad es lo primero que aparece como demanda de la gente. Hay una gran diferencia entre lo que sucede y lo que dice el gobierno socialista en materia de comunicación.
—¿Pero qué es lo que implementaría usted en el tema seguridad?
—Educación, trabajo, seguridad y lucha contra las adicciones. Trabajo, porque no hay mejor política social que un puesto de trabajo; Educación, porque es central para el futuro de la provincia. Nuestros chicos tienen que estar en la escuela y no en la calle. Se hace imprescindible establecer la escolaridad en los barrios más humildes de Santa Fe. Hay que tener una decisión concreta, el gobernador conduce a la policía, y ambos deben estar cerca de la gente. En el tema de adicciones hay que poner todo sobre la mesa, debatirlo. El vecino quiere que los gobernantes se ocupen de algo que preocupa.
—¿Usted es kirchnerista, protokirchnerista, antikirchnerista, peronista federal...? ¿Cómo se ubica políticamente dentro del PJ?
—La nuestra será una elección provincial separada de la nacional. Aspiro a que el justicialismo tenga una muy buena interna, con buenos candidatos. Debe haber una estrategia renovada que permita la inclusión de sectores independientes. Hay diferentes expresiones en el justicialismo. Vamos a elegir gobernador de Santa Fe, no delegados de expresiones nacionales. El santafesino mirará a aquel que siente que interpreta y defiende los intereses de la provincia.
—¿Descarta cualquier influencia de las elecciones nacionales?
—En campaña discutiré políticas provinciales de seguridad, educación, empleo. En cualquier instancia de proyecto nacional, Santa Fe tiene mucho para decir, pero la atención estará puesta acá.
—¿Y qué opina de la marcha del gobierno nacional?
—Con la muerte de Néstor Kirchner se produjo un sacudón muy grande. En torno de él se alineaba la política nacional, más cerca o más lejos. Tamaño golpe requiere del acompañamiento a quien no solamente perdió al compañero de toda su vida sino a quien le toca en estas circunstancias llevar adelante la conducción del país. Hay que cuidar los logros obtenidos y acompañar esta instancia en un momento difícil.
—Se lo menciona a veces a usted como próximo a integrar el gobierno nacional.
—Siempre estuvieron esos rumores, pero nunca hubo nada en firme. Tengo alta valoración de cosas que el gobierno nacional ha desarrollado y desarrolla y en otras tuvimos diferencias, como las que se centraron en el aspecto agropecuario.
—¿Tiene candidato a intendente para Rosario?
—Rosario tiene mucho para aportarle a la provincia. Entre los ya lanzados hay figuras muy importantes, muy buenos candidatos: Diego Giuliano, María Eugenia Bielsa. Hay apariciones valiosas. Mi relación con los intendentes si soy gobernador será muy distinta a la de este gobierno provincial. Hay que darles valor a las ciudades, esa es la verdadera descentralización para una provincia como la nuestra.
—Me pongo en el lugar del lector. No se sabe si usted es oficialista, peronista disidente. No queda claro.
—Soy santafesino y quiero que este país encuentre su rumbo. Tenemos seis años de crecimiento, el mayor deseo es que los argentinos tengamos la capacidad de consolidar estos años. De tomar lo muy bueno que hizo el gobierno y aportarle otras cosas. Para incidir en su política exportadora, su relación con el mundo. Reconozco los aciertos y marco las cosas por mejorar




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