El peronismo en un momento bisagra

Secretario Bloque Unión Pro) El partido fundado por Juan Perón en los años 40 se encuentra pasando un período de articulación interna muy grande, que lo marcará de cara al futuro próximo. Las movidas al interior del Justicialismo y como se arma el oficialismo K para contener las embestidas de sus enemigos internos.
Desde su fundación en la segunda mitad de la década de 1940, el peronismo se convirtió en el principal partido político de la vida argentina y que dio origen a los políticos más importantes de la historia contemporánea. Hoy, la realidad muestra que los dirigentes con responsabilidades institucionales tienen que atravesar una coyuntura que marcará a fuego su destino en el futuro más inmediato.

Como nunca antes en la historia del peronismo, el grueso de los dirigentes con responsabilidades sentirán la obligación del tener que dar respuesta a un momento histórico especial, el estancamiento económico, el desprecio de la clase media que otrora significó su mejor aliada y el aumento del número de pobres, son sólo algunos de los temas de agenda al que tendrán que acudir estos dirigentes en forma urgente en ayuda.

Basta ver como se maneja y se mueve hoy el peronismo, para ver que perdió cierta coherencia que mantuvo a rajatabla su conductor y líder máximo, y que ha dejado de lado la consistencia de las políticas sociales hacia los que menos tienen que diera origen la labor inquebrantable de Eva Perón. El anuncio del gobierno nacional de asignación por hijo, sirve para reconfortar un poco la política y al peronismo con la sociedad, aunque son actos menores que todavía no alcanzan para devolver al Justicialismo el brillo de antaño.

El peronismo hoy en día, con la participación de Néstor Kirchner, se encuentra sumergido en una división entre aquellos que respaldan las políticas oficiales, y aquellos que desde los valores peronistas más clásicos intentan volver a la vieja estirpe peronista, llevada adelante principalmente por el ex presidente Eduardo Duhalde y caudillos peronistas del interior del país.

Por otra parte, y viendo que las cosas al interior del PJ le van a ser más complicadas de lo que él presagiaba en un comienzo, el ex presidente Néstor Kirchner inició un plan para retomar la conducción del PJ que se da en momentos en que Duhalde ha comenzado a rearmar a todo el peronismo anti-K. El santacruceño no quiere regalarle el partido a la oposición interna y "resistirá" desde esa conducción, y por lo tanto, ya mandó un mensaje cuando abortó a poco de andar un proyecto impulsado por algunos intendentes del conurbano que pretendía el desdoble de las elecciones para candidatos distritales ya que presumen que con el apellido Kirchner al tope de las boletas les será muy difícil defender las comunas en el 2011.

El patagónico además tomó nota de la reunión que tuvo lugar en el Hotel Congreso, en la que participaron diputados de distintas provincias, agrupados por los referentes ligados al ex gobernador bonaerense Felipe Solá, el santafesino Carlos Reutemann, el cordobés José Manuel de la Sota, el entrerriano Jorge Busti y el ex presidente Eduardo Duhalde.

Bajo el nombre de "Peronismo Federal", el bloque está conformado por 11 diputados bonaerenses (con Solá, De Narváez y Claudia Rucci a la cabeza), 6 santafesinos, 5 referentes de San Luis, 3 cordobeses, 3 pampeanos, 2 de Entre Ríos, 2 salteños, un rionegrino, un mendocino y un misionero, lo que los convertiría en la tercera minoría de la Cámara dará al PJ anti-K un fuerte bastión en el Congreso, capaz de negociar con la oposición política distinta clase de leyes luego del recambio legislativo del 10 de diciembre.

Esto es producto de la falta de organización en las diversas oposiciones, tanto en el PJ como en la UCR, además de la falta de sincronización que hace que se alejen cada vez más de la ciudadanía hasta transformarse en más de lo mismo para la opinión de estos. Y cuando no sucede esto, aparecen desatinos como el de Elisa Carrió, que tuvo la no feliz ocurrencia de peregrinar por las embajadas manifestando el grado de provocación y opresión según ella que sufre el pueblo argentino.

Estas falencias y debilidades hacen que una administración débil desde lo político como la de Cristina Fernández, tome aire permanentemente ya no por pericia propia, sino por impericia ajena. Los conflictos como el de los piqueteros con reclamos por el mismo trato que tienen los cuestionados intendentes del conurbano, están sustentados por la fidelidad que los primeros brindaron al matrimonio K desde el 2003 a la fecha. Sin embargo, el reparto de la torta viene viciado de por lo menos dos lustros, y los caudillos del conurbano no poca participación han tenido en este tiempo en el mismo.

Eduardo Duhalde también abonó a esta situación y no pudo darle un giro de timón y el punto es que la Casa Rosada en la época de hoy, se transformó en un destacamento de "bomberos voluntarios" que está disponible las 24 horas para apagar incendios y no en un lugar en donde la planificación sea la protagonista.

Si los dirigentes no salen del chiquitaje político, el caos será la primera figura de la escena nacional en el futuro cercano. Si se piensa en un país como para el 2050 será posible entonces que los dirigentesdepongan armas después de mucho tiempo y por fin gane la estrategia.

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