La permanente escasez de insumos se debe a la falta de previsión en la gestión de los recursos

La permanente escasez de insumos se debe a la falta de previsión en la gestión de los recursos
Tras una recorrida realizada por el Hospital Regional Ushuaia este medio pudo constatar que el problema general de la institución sanitaria pasa por la falta de previsibilidad en la compra de los materiales. Trabajadores denuncian que “los recursos son escasos” y que éstos deben ser administradas para cubrir las “urgencias”.
Ante la polémica estallada por la presunta falta de insumos en los hospitales públicos de Tierra del Fuego, EDFM acudió al Hospital Regional Ushuaia (HRU) con el fin de aclarar el confuso panorama generado por las versiones encontradas vertidas en los medios de prensa, ante una dirigencia gremial que, por un lado, denuncia permanentemente la falta de elementos básicos para el funcionamiento de los servicios esenciales y, por otro, las autoridades del Ministerio de Salud de la Provincia que salen a desmentir de plano esta preocupante situación.

Lo cierto es que al acceder a varias fuentes hospitalarias y mediante documentación oficial este medio pudo constatar que el problema general de la institución sanitaria pasa por la falta de previsibilidad en la compra de los insumos, ya que es una constante la escasez de éstos en los diversos servicios, lo que inevitablemente resiente la calidad de servicios de salud que se presta a la población de la capital fueguina.

Durante el recorrido, un trabajador que prefirió resguardar su identidad expresó: “Diariamente aquí se trabaja con el recurso escaso y constantemente tenemos que administrar y economizar para que alcancen los elementos para las urgencias” aunque reconoció que “la situación es dinámica, ya que hay días donde hay faltantes, pero luego obviamente son repuestos y luego vuelven a faltar”.

Por este motivo, servicios como Radiología y Cirugía se ven obligados a posponer los turnos y cirugías programadas con el fin de resguardar los elementos que, en gran parte, están destinados a palear las urgencias. En el área de laboratorio, se producen faltantes de reactivos, de manera reiterativa, para la realización de análisis específicos.

Según lo averiguado, el fin de semana pasado, en el área de internación y la guardia del HRU se registró una importante falta de antibióticos específicos en ampollas como: ibuprofeno, ranitidina, omeprazol, cefalotina, NTG y otras drogas en sachet: ciprofloxacina y metronidazol. Todas ellas son suministros de amplio espectro y cuyo valor no reviste significancia. Del mismo modo, por estos días, hubo poco stock de insumos básicos como klosidol, diazepam, tiras de accuchek, entre otros. Frente a esta situación, en algunos casos estas insuficiencias deben ser cubiertas por los propios pacientes, a través de las obras sociales.

Por otra parte, es de público conocimiento la histórica carencia de ropa de cama (almohadas, mantas y sábanas) y los elementos de limpieza en las tiras de internación de adultos, niños y maternidad; como así también es evidente el estado de abandono en el que se encuentra el Servicio de Anatomía Patológica, que hace casi seis meses permanece sin actividad tras una serie de observaciones realizadas por el Ministerio de Trabajo, por no garantizar las condiciones mínimas de seguridad y salubridad para los trabajadores del sector. No obstante, durante la primera conferencia de prensa que brindó el Ministro de Salud Andrés Arias se informó y se generó grandes expectativas con el supuesto inicio de la obra de mejora del sector para los próximos días de noviembre.

En el marco del conflicto que viven los trabajadores del sistema sanitario público, la semana pasada referentes de la cartera salieron al cruce de la situación crítica que vive el nosocomio de Río Grande y entre los argumentos vertidos se mencionó que habría al menos 4700 jeringas en stock, cifra que se vuelve capciosa, ya que se calcula que el consumo diario ronda las 1500.

Una alta fuente confirmó que hace al menos cuatro años se encuentra fuera de funcionamiento el equipamiento denominado seriógrafo, lo que implica que en los últimos años no se pueden realizar estudios del tránsito intestinal en el establecimiento de sanitario público, debido a que la empresa SIEMENS se niega a realizar las reparaciones hasta tanto el Ministerio de Salud cancele una deuda. Esta situación deriva que los casos sean derivados a otros establecimientos sanitarios. Lo mismo sucede con otro equipo llamado bomba de infusión de contraste continuo, lo que ocasiona importantes pedidas de insumos, y que se trasforma a su vez en una pérdida económica.

Queda en evidencia que las falencias en el HRU son numerosas. En tanto, desde el área administrativa se esgrimió que los pedidos de compra se realizan en tiempo y forma, aunque al final ese proceso que debería ser ordenado y eficiente nunca termina de cumplirse como corresponde.

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