Las perlas de la reunión Legisladores-Batakis

Las perlas de la reunión Legisladores-Batakis
La ministra de Economía volvió a la Legislatura para tratar de destrabar el presupuesto con senadores y diputados, y en ese aspecto no se habría avanzado demasiado. Pero hubo cuestiones a resaltar, como por ejemplo un senador que planteó un imposible legal y otro senador que se presentó a un diputado que tenía al lado y con quien, dijo, intenta reunirse desde hace un año. Algunas respuestas que faltaron, y uno solo que habló cuando hubo que hacer propuestas
Para arrancar la reunión, la ministra de Economía bonaerense, Silvina Batakis dijo que visitaba otra vez a los legisladores porque entendía que, a juzgar por declaraciones posteriores a su primera exposición ante ellos, habría algunas cuestiones que no habrían quedado del todo claras. Allí volvió a explicar, uno por uno, todos los endeudamientos pedidos en el proyecto de Presupuesto, generadores de los cuestionamientos de la oposición, fundamentalmente del Frente Renovador.

Detalló lo mismo dos veces, y contó la especificidad de los 8.000 millones de pesos pedidos de endeudamientos para obras, y de los 4.500 millones solicitados para cubrir una deuda con Nación en caso que esta no sea renegociada como espera el gobierno.

De todos modos, la primeras preguntas, que en su mayoría formuló la senadora massista Malena Baro, apuntaron a comprometer a la ministra a una taxativa prohibición de tomar deuda para gasto corriente. La funcionaria aseguró que no hay posibilidades de cubrir otros gasto por fuera del imputado en el pedido. Baro insistió, entonces, en por qué aparecía el ítem “inversión social”. La respuesta fue ejemplificada con los hospitales. “Necesitan además de hierro y materiales para su construcción, camas, insumos, y otras cosas” que se imputan como inversión social, respondió la representante del Ejecutivo.

La senadora del Frente Renovador dijo que en años anteriores y en el actual hubo pedidos de endeudamiento no utilizados, y se preguntó si no era mejor enviar a la Legislatura cada uno de las solicitudes para tomar deuda a medida que se fueran necesitando. A ello, Batakis respondió que era mejor tener las herramientas de antemano para, cuando se presente la oportunidad de entrar en el mercado, no perder tiempo y tener ya todo el instrumento jurídico preparado. Dio dos ejemplos al respecto, uno de ellos que en 2001 se colocó una deuda en los primeros días de enero, en una apertura de mercado de tan sólo 48 horas.

Y allí ocurrió uno de los hechos curiosos de la tarde. El senador Jorge D’Onofrio se dirigió directamente a Batakis y, en defensa del planteo de su compañera de bancada, le dijo, palabra más palabras menos: “Bueno, pero si necesitás un endeudamiento el 10 de enero nos llamás, sesionamos y listo (sería casi inédito), y además, el gobernador tiene a tiro la firma de un decreto que después nosotros podemos refrendar”.

“Nooo”, se escuchó decir a la senadora del FpV Marina Moretti. “Seamos responsables, por favor”, remató el también oficialista Patricio García, titular de la Comisión de Presupuesto de la Cámara alta. Sonó apagado el “no se puede” de la ministra. Es que el pedido de D’Onofrio choca con un impedimento legal absoluto; el gobernador no tiene ninguna facultad para endeudarse por decreto, sólo lo puede hacer mediante aprobación de la Legislatura, y por mayoría especial.

Volvió a tomar la posta de las preguntas Malena Baro y solicitó una explicación acerca de cómo se iba a financiar el aumento para los estatales el próximo año, ante la falta de pauta salarial en el Presupuesto. A la duda nuevamente de si ello se podría cubrir con endeudamiento, Batakis respondió que el gobierno piensa cubrir el déficit con mayor control y presión de la evasión.

Fue entonces cuando entró en la conversación el senador oficialista Gustavo Oliva y dio pie a la situación más risueña del cónclave.

“Yo tengo un proyecto de Ley que tiene media sanción del Senado desde el año pasado, que es del posnet en los comercios de diversos rubros que no lo usan, como el gastronómico, inmobiliarias, turismo, servicios profesionales, y otros, que en su momento significaban unos nueve mil millones de pesos, y que hoy serían unos once mil millones. La ley se votó acá pero hace un año que está parada en la Comisión de Defensa del Consumidor de Diputados”, se quejó Oliva

-El presidente de esa comisión es (Rubén) Eslaiman –dijo otro legislador

-Sí, soy yo – reconoció el presidente del bloque del Frente Renovador en Diputados sentado al lado del oficialista que había realizado el planteo.

Oliva saltó de su silla como si tuviera un celoso resorte, extendió la mano derecha y con tono firme dijo:

-¿Ah, sos vos? Mucho gusto, soy Gustavo Oliva, a usted lo he estado buscando todo este año para avanzar con esa ley.

Inevitables las risas, y también inevitable que alguien pusiera un paño frío a la incipiente discusión con un conciliador “muchachos, después lo arreglan”.

No faltaron después del cónclave las especulaciones acerca de por qué el proyecto estaría frizado en la comisión de Eslaiman, quien tiene cercanía política con el sindicalista gastronómico Luis Barrionuevo. Se dice que uno de los sectores más difíciles de controlar fsicalmente es el de los restaurantes y afines.

Pero ese es otro tema. Volvamos a la reunión. No sólo los del Frente Renovador patinaron en un par de ocasiones. Desde ese sector se quedaron con ganas de escuchar las respuestas de Batakis a dos preguntas puntuales. Una fue por qué en el Presupuesto 2014 no aparece la previsión estipulada en los artículos 40 y 43 de la ley de leyes en vigencia, sobre la prohibición de utilizar fondos para gastos operativos

Tampoco contestó la ministra el planteo de por qué es tan baja la inversión en infraestructura para el sistema penitenciario, que según la oposición muestra un declive año a año.

Cuando se habló de la Ley Impositiva, Batakis explicó las razones por las cuales se instrumentaba la contribución especial del 18% en el Inmobiliario, y expresó las intenciones del Ejecutivo de tomar las propuestas para analizarlas.

El diputado de la Coalición Cívica Walter Martello tomó rápidamente la posta y esgrimió algunas alternativas para reducir el incremento en el inmobiliario. Pidió gravar más los Ingresos Brutos al juego, la TV por cable, la telefonía celular y algunas otras actividades, además de hacer contribuir ese tributo a actividades que actualmente están exentas.

No hubo mucho más en cuanto a propuestas de la oposición, y Batakis se llevó el reclamo de los legisladores por las ausencias todavía en la Legislatura de los ministros de Seguridad, Infraestructura, y Educación.

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