La periodista Adela Gómez aclaró ayer en conferencia de prensa que en ningún momento acusó al intendente Fernando Cotillo por el incendio intencional de su auto particular pero reafirmó que quienes perpetraron el atentado con tanta impunidad tienen que estar ligados al poder político o económico. En tanto, la policía no tiene por el momento indicios de sujetos sospechosos y al promediar la tarde hubo una masiva marcha de repudio por este hecho que cobró notoriedad nacional.
Caleta Olivia (agencia)
"No tengo problema en retractarme pero a todos los medios (periodísticos) que me llamaron les dije que en ningún momento había mencionado al intendente (Fernando Cotillo) pero lo que sí dije y sigo sosteniendo, es que para que alguien actúe con tanta impunidad, porque se metieron a mi casa y tuvieron tiempo de rociar el auto, dejando un bidón abajo para que explote, es porque tienen que estar ligados al poder político o económico", sostuvo ayer Adela Gómez en una rueda de prensa.
Admitió además que en la denuncia que hizo el mismo domingo ante la Seccional Cuarta de Policía no mencionó a nadie en particular, añadiendo que recién ayer comenzó a recuperarse de shock emocional que le produjo ver cómo se quemaba su auto y presentir que su vida estuvo en peligro ya que el mismo se hallaba estacionado a centímetros de una ventana de su casa.
El hecho ocurrió en la madrugada del domingo, cuando también otro u otros desconocidos rompieron los vidrios de una ventana de otro periodista de esta ciudad, el locutor Nelson Aguilar, quien reside a pocas cuadras del domicilio de Adela Gómez.
La periodista formuló declaraciones a micrófono abierto, en los estudios de la FM Radio 21, en la cual se desempeña, acompañada por el conductor del programa "Vamos que Venimos", Javier Rivarola, y el propietario de la emisora, el abogado César Amaya.
DEJARIA LA PROFESION
Durante la extensa rueda, Adela admitió también que prácticamente tendría ya decidido dejar la profesión de periodista dado que es algo que también le habían pedido sus hijos ya que consideran que está arriesgando demasiado su vida. Es que, cabe recordar, en setiembre de 2007, cuando realizaba una cobertura para la misma radio, resultó herida por siete postas de goma durante la represión que ejercieron tropas de Gendarmería contra un grupo de manifestantes que habían cortado el acceso sur de la ruta 3.
"Hoy me siento triste y con mucho miedo, porque no se concibe que hoy tenga que estar viviendo en mi casa con un policía en la puerta", dado que el propio jefe de la Policía de Santa Cruz, Alejandro Martín, dispuso que se le brindara custodia permanente, en tanto que el propio gobernador Daniel Peralta se preocupó por el caso.
En otro orden aseguró que los enemigos de la libertad de prensa ya dejaron de lado la batalla simbólica y "empezaron con los actos de violencia" por lo cual ella y su familia exigen a los poderes del Estado que el atentado que sufrió no quede impune.
"ATAQUE MAFIOSO"
Por parte, César Amaya calificó el hecho como un "ataque mafioso". Asimismo sostuvo que la emisora exigía que se investigue a fondo el caso ya que es evidente que a la periodista la siguieron cuando retornaba del domicilio de otro integrante del equipo de la radio.
"Esto no se trata de una piedra al boleo o de arrojar una molotov porque aquí evidentemente hubo una planificación estratégica y de eso estamos muy preocupados", expresó el letrado.
Asimismo evaluó que "desde hace varios días la radio no ha estado siguiendo temas vinculados con delitos comunes como ser trata de blancas, casos de droga o violencia en las calles. Por el contrario, toda la temática estuvo vinculada con el quehacer de funcionarios públicos, brindándose información urticante e incluso hemos hablado del poder económico, como ser la cuestión petrolera y pesquera".
"Incluso –agregó- la semana pasada fuimos el único medio que transmitimos en directo desde la Universidad una charla que brindó Mario Cafiero sobre la cuestión de la explotación petrolera en Malvinas, el cual habló duramente sobre un tema delicado. Por ello tenemos derecho a pensar que evidentemente, por alguna de las temáticas que hemos tocado, a algún subalterno no le cayó bien y actuó de esa manera".
El jefe comunal la recibió en su despacho
Caleta Olivia (agencia)
El intendente Fernando Cotillo se reunió ayer por la tarde con la periodista Adela Gómez para expresarle su "repudio" ante lo sucedido en la madrugada del domingo y para "ponerse a su disposición".
Cotillo se solidarizó con la cronista de Radio 21 a pesar de las supuestas declaraciones de la damnificada que circularon por diferentes medios provinciales y nacionales en las que acusaba al entorno del Gobierno local como autor del atentado. Las mismas resultaron llamativas ya que en las comunicaciones que había mantenido con el director de Radio 21 César Amaya, se barajaban varias hipótesis pero ninguna que lo responsabilizara.
"Aclaramos ciertos puntos en un encuentro cordial. Apenas supimos los ocurrido nos pusimos a disposición de Adela y la radio, por eso nos llamó mucho la atención las declaraciones que informaba el portal OpiSantaCruz, el cual nos tiene acostumbrados a este tipo de cosas porque es tendencioso; pero nos extrañaba y Adela las desmintió, negó haberme culpado", dijo el jefe comunal al finalizar el encuentro.
En la conferencia de prensa del mediodía, Gómez había aclarado que no había realizado esas declaraciones. Despejadas las dudas, la comunicadora y el intendente entablaron una conversación con el firme deseo del esclarecimiento de lo ocurrido.
Cotillo se informó con más detalle sobre lo sucedido. "Más allá de que el programa radial sea del arco opositor, no significa que no ayudemos a la Justicia y a la policía en su accionar", expresó.
"La Municipalidad nunca coartó la libertad de expresión, siempre tuvimos con Adela diferencias de ideas y lo hemos hablado abiertamente, cada uno desde su lugar y desde su grado de responsabilidad", aclaró el intendente.
La periodista, al terminar la reunión, expresó que "hubo una serie de malos entendidos e hicimos catarsis sobre lo que me ocurrió y sobre lo que se publicó. Quedamos en buenos términos, y él me entendió".
No obstante, llamó la atención que la periodista inicialmente habría invitado al intendente a sumarse a la marcha de protesta que iba a realizarse al promediar la tarde, pero luego le habría pedido que no vaya, hecho que volvió a causar malestar en el propio jefe comunal y sus allegados, según se informó desde el municipio.



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