Marcos Rearte estaba en libertad bajo palabra por un ilícito cometido en la provincia de La Rioja.
Pese a que Rearte se había desligado el miércoles de la responsabilidad que le cabía en el asalto, en el que se llevaron más de 150 mil pesos, discriminado en pesos argentinos, euros y dólares, que nunca fueron encontrados, y se declaró inocente de lo sucedido, Carrizo mantuvo la acusación y solicitó que se lo condene a la pena de 8 años y medio. Además, sostuvo la importancia de declararlo reincidente debido a que el acusado cursaba una condena por otro delito contra la propiedad cometido en La Rioja en el año 2008.
Por su parte, el defensor de Rearte señaló las dudas que habrían existido en cuanto a la participación de su pupilo en el hecho y solicitó que sea absuelto.
El violento asalto del que salieron lastimados y con lesiones leves el empresario se registró el 24 de agosto del 2012. En aquel momento, alrededor de las 21, tres sujetos armados ingresaron al local ubicado sobre calle República al 1000. Ya adentro, redujeron a Nazareno, sus hijos y otra persona. Les exigían que les diera el dinero que habían recaudado.
Como no obtuvieron respuestas de las víctimas, habrían comenzado a buscar en distintos lugares, hasta que en una camioneta encontraron el grueso del botín.
Durante el debate, Rearte habría declarado por primera vez y negó lo sucedido aduciendo que aquella noche estaba en una peña folclórica en el Club Círculo Obrero. Su versión no habría sido coincidente con la emitida por otros testigos.
Además de la pena y la declaración de reincidencia, el arma que le secuestraron a Rearte en su domicilio fue enviada al Renar, ya que tenía pedido de secuestro desde otra provincia.
Comentá la nota