Demostrando que es un número uno dentro y fuera de la cancha el serbio Novak Djokovic visitó junto a Mauricio Macri una escuela de Villa Soldati. El Jefe de Gobierno le dio una remera de Boca y una maestra una de San Lorenzo, lo que ya generó una competencia entre clubes. Además, ¿se metió en la interna de la Copa Davis?
Macri y el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, acompañaron a "Nole" a visitar la Escuela primaria Nº 23 de Villa Soldati, que tiene la educación física como especialización, donde el tenista peloteó con varios de los alumnos en una cancha especialmente adaptada en el gimnasio principal.
"Él es uno de los mejores jugadores del mundo y quería conocer la escuela de ustedes porque es un hombre que ama el deporte. Es un honor que nos haya visitado y lo declaramos Huésped de Honor", dijo el Jefe de Gobierno al entregarle el diploma que lo acredita.
Djokovic, a su vez, expresó su satisfacción de estar la Ciudad y alentó a los chicos a "no solamente competir, sino a trabajar en equipo porque es mucho más importante que la labor individual", toda una definición de quien acaba de ganar la Copa Davis con su país, en un momento donde Juan Martín Del Potro continúa priorizando su carrera por sobre la competencia colectiva.
"Yo sé de la importancia del deporte en la educación y para alcanzar los logros se necesitó a mucho trabajo", añadió el ex número uno del mundo en idioma inglés a quien Macri tradujo para los maestros y alumnos presentes.
Añadió que "la vida está llena de obstáculos, pero hay que tener una visión optimista y apoyarse en valores importantes como la familia; con ese respaldo todo se puede lograr".
Djokovic respondió luego a un par de preguntas de los chicos y los invitó a presenciar el partido de exhibición que el domingo jugará con el número uno del mundo, el español Rafael Nadal, en La Rural.
Más tarde, el director de la escuela, Carlos María Fuentes, elogió la figura del tenista y dijo que con motivo de su presencia en el establecimiento los alumnos aprendieron los hechos históricos de la Guerra de los Balcanes que sucedió al desmembramiento de Yugoslavia.
Macri le obsequió una camiseta de Boca con el número 10 y el nombre Nole, y luego hizo lo propio una maestra, pero en ese caso la casaca fue de San Lorenzo de Almagro, club ubicado frente al establecimiento educativo.
La versión que surgió fue que Nole prefirió la casaca del Cuervo porque "es el club del Papa Francisco". Rápido de reflejos, el presidente de San Lorenzo, Matías Lammens, lo hizo socio.
Sin embargo, Macri expresó: "No te ilusiones @cuervotinelli, @DjokerNole aceptó la camiseta de Boca, no pidió ninguna otra. Es más, me pidió ir el domingo a la Bombonera".






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