Un hombre fue ultimado de una puñalada en el living de una casa, donde intentó buscar auxilio. El propietario del inmueble dijo a la Policía que la víctima era perseguida por otro joven que le clavó un cuchillo en el tórax y luego se dio a la fuga. Sin embargo, el arma fue hallada en la cama de una de las habitaciones de la casa ubicada por la calle Yrigoyen 257.
Todo comenzó alrededor de las 20, en un inmueble ubicado por la calle Hipólito Yrigoyen 257, propiedad de un hombre identificado como Oscar Rodríguez.
Según testificó el hombre ante las autoridades policiales, "se encontraba en su casa con la puerta abierta, y de pronto ingresó una persona pidiendo ayuda porque la querían matar, y detrás de éste un sujeto lo corría con un cuchillo en la mano".
De acuerdo a lo detallado por Rodríguez, "la pelea entre estas dos personas se desarrolló en la zona del living y concluyó cuando el sujeto que llevaba el arma blanca le asestó una mortal puñalada en el tórax a su oponente".
Fue en ese momento cuando el dueño de la vivienda, según sus dichos, tomó una silleta que tenía a mano y con la misma fue sacando al agresor del inmueble, a quien lo esperaban otros tres sujetos con los que se habría ido caminando hacia la calle Pago Largo.
La víctima fue identificada como Mauricio Ludueña, de 32 años, domiciliado en el barrio Don Bosco de la ciudad de Resistencia. Malherido fue trasladado al hospital Vidal, donde finalmente dejó de existir minutos después del ataque.
DUDAS
Personal policial que trabajó en el lugar de la pelea secuestró un cuchillo de 25 centímetros de hoja, que llamativamente se encontraba sobre la cama del hijo del propietario del inmueble. Además halló una toalla azul que tendría restos de sangre.
Antes las dudas, y para no descartar ninguna de las hipótesis, ayer a la tarde personal de la Sección Homicidios de la Dirección de Investigación de la Policía aguardaba las pruebas de luminol que se realizaron en la escena del crimen, a fin de determinar si existían rastros de sangre en otros lugares de la casa de la familia Rodríguez, ubicada por la calle Hipólito Yrigoyen 257.
DETALLES
Pese a las dudas que se generaron entorno a la familia Rodríguez, el propietario de la casa colaboró con la Policía con una descripción del supuesto agresor, a quien retrató como un joven de entre 25 y 30 años, de tez trigueña, de contextura semi robusta, cabello ondulado negro, varios tatuajes en el pecho, entre ellos la imagen de Jesucristo, y llevaba una chomba celeste, bermuda azul y zapatillas negras.
"En ningún momento tuvo una reacción agresiva hacia mí o a mi familia, ni cuando lo empujé para que se vaya de mi casa", contó a los investigadores Oscar Rodríguez, hasta ahora el único testigo del brutal asesinato.
La causa se inició como "supuestas lesiones graves con arma blanca seguida de muerte", aunque podría cambiar en las próximas horas. Hasta el momento hay ocho personas demoradas, aunque ninguna sería el homicida.
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