Una abultada porción de los ingresos por el petróleo van a parar a su oficina para gastos discrecionales
CARACAS.- "¡Epa, mi querida Natalia! Te has convertido en la seguidora número 3 millones de @chavezcandanga . Gracias te doy y felicitaciones. Hoy gracias al gobierno bolivariano tendrás una vivienda digna demostrando el amor de Chávez por su pueblo."
En Venezuela el Rey Midas del oro negro, el mismo que firma este tuit, se llama Hugo Chávez.
El presidente bolivariano reparte personalmente casas (como a su seguidora en Twitter Natalia Valdivieso), financia telenovelas y películas, publicita su revolución en el resto del planeta, alimenta las comunas (ícono de su utopía socialista), reparte aguinaldos y respalda subidas del salario mínimo.
Y todo ello como si él fuera el dueño de la gran caja, el todopoderoso tesorero que decide cuándo y dónde entrega el dinero de los propios venezolanos.
Para acometer estos gastos, el mandatario presentó ante la Asamblea Nacional una partida presupuestaria de 92.187 millones de dólares, lo que supone una subida de más del 30% con respecto al del año en curso.
Todo ese dinero esconde un inmenso truco contable: el gobierno calculó el precio del barril de petróleo en 55 dólares, pese a que el promedio de 2012 ronda los 100 dólares.
"Los ingresos del petróleo provenientes de la diferencia entre el precio real y el presupuestado quedan para gastos discrecionales del presidente", denuncia el economista José Guerra.
El Palacio de Miraflores a nadie rinde cuentas, pese a que tendrá ingresos por casi el doble de lo presupuestado, como ya pasó este año.
"No se corresponde con la realidad", suele decir Henrique Capriles, quien, como todos los gobernadores y alcaldes de la oposición, se enfrenta a un gobierno que entrega los fondos para estados y ciudades como si fueran viviendas adjudicadas por Twitter: cómo, cuándo y dónde quiere. Y, por supuesto, siempre en menor proporción, al menos el 50% por obra y gracia de un presupuesto trucado.
Con la cartera repleta de petrodólares, el gobierno bolivariano ha programado distintas inversiones, que van más allá de "cubrir las necesidades de los ciudadanos y ciudadanas que hacen vida en el territorio nacional", según adelantó Jesús Farías, vicepresidente de la Comisión de Finanzas del Congreso.
Es el presupuesto de Alicia en el País de las Maravillas , según denuncian los economistas opositores.
Inversión social
La gran apuesta del presidente vuelve a ser la inversión social y en las famosas misiones. Cae la seguridad interna, pese a que el año cerrará con casi 20.000 homicidios, y sube el presupuesto de Defensa (4,82%).
Las posibilidades que otorga manejar dos carteras presupuestarias, la que pasa por el Parlamento y la que se deposita directamente sin control en el despacho presidencial, permiten acciones opacas, sin filtro público. Algunas tan exóticas como las dirigidas a "aumentar el impacto" de la revolución bolivariana en el exterior.
¿Cómo? Contrarrestando "diplomática e intensivamente la presión internacional frente a la revolución bolivariana", además de "posicionar los logros alcanzados por Venezuela" y enfrentar "los intereses hegemónicos de la potencia imperialista".
La propaganda revolucionaria, tanto fuera como dentro del país, se convirtió en eje fundamental para la llamada "artillería del pensamiento", lema de los medios públicos del chavismo.
"Agencia de festejos"
El desembolso total de estas apuestas internacionalistas es casi imposible de cuantificar. No así los ocho millones de dólares separados para los viajes del presidente, "un ejemplo de abundancia y despilfarro", según el diputado opositor Carlos Berrizbeitia, que lleva años denunciando las alegrías presupuestarias del Palacio de Miraflores.
"Este socialismo se caracteriza por el derroche en las partidas que la bancada del gobierno le aprueba al presidente en sus gastos personales", insiste el diputado, que señala directamente "los viáticos para viajes al exterior (3,5 millones de dólares), prendas de vestir, seguridad y agencias de festejos". Incluso la partida de juguetes aumentará un 64% el año que viene.
La oposición también destaca los gastos en medicamentos en el Palacio, que pasaron de 58.000 dólares en 2011 a los 360.000 actuales.
Al margen de su salud, golpeada desde el año pasado, por un tumor y varios tratamientos, el presidente también quiere cuidar su alma revolucionaria.
Para ello destinó una partida de 10 millones de dólares para producir las películas La planta insolente (obra escrita por Luis Britto, uno de los intelectuales de referencia del chavismo), El último hombre a caballo (sobre Maisanta, bisabuelo de Chávez) y El hombre de las dificultades (sobre Simón Bolívar).
Otro suculento fondo de 17 millones nutrirá la realización de las telenovelas Techos de cartón y Amar a muerte.
Una nieta de Fidel, en EE.UU.
Una nieta del ex líder cubano Fidel Castro visitó esta semana Nueva York. El diario Nuevo Herald, de Miami, informó que las autoridades migratorias norteamericanas aprobaron el ingreso al país de Vilma Rodríguez Castro, quien llegó a Nueva York para participar de la feria de arte Pinta 2012. Vilma Castro está de novia con el artista plástico Arlés del Río, quien participa de la muestra como invitado de la galería Cuban Arts Project. Según el portal en Internet Café Fuerte, la nieta del ex mandatario cubano se presentó en la feria de arte vestida con ropa de marca, "con zapatos Chanel, cartera Louis Vuitton y un Rolex". Ante el reclamo del exilio cubano, Victoria Nuland, vocera del Departamento de Estado, dijo que "no existe ninguna restricción a las visas para funcionarios cubanos"..


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