Más pedidos de renuncia para Rajoy

Los partidos progresistas e independentistas se sumaron al PSOE e Izquierda Unida para pedir en el Congreso la dimisión del presidente de Gobierno. Un vocero del oficialismo dijo que "faltaron y fallaron controles y se relajó la exigencia ética".

El presidente de Gobierno español, Mariano Rajoy, volvió a enfrentar pedidos de renuncia en el segundo y último día de debate sobre el estado de la nación, la cita parlamentaria más importante del año. Representantes del Partido Nacionalista Vasco (PNV), del Partido Progresista de Valencia, del partido independentista Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y del Partido Amaiur, a quienes sus opositores consideran brazo político de la ETA, le reclamaron al titular del Ejecutivo que se haga cargo de los casos de corrupción denunciados contra las huestes del Partido Popular (PP) y deje su cargo por su incapacidad de resolver la crisis que atraviesa España. Rajoy respondió que no dimitirá y que va a seguir implementando "la misma política económica" que llevó a cabo durante este año.

"Señor Rajoy, tómese unas largasv y plácidas vacaciones, el país se lo agradecerá", le espetó el vocero de Compromis (partido progresista de Valencia), Joan Baldoví. Su pedido se sumó ayer a los de sus colegas progresistas y nacionalistas y a los que habían hecho el miércoles el líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Alfredo Pérez Rubalcaba, y el de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara.

El vocero del PNV, Aitor Esteban, agregó que es necesario que el presidente conservador "aclare todas y cada una de las informaciones que van apareciendo en los medios" después de resaltar la tendencia de la sociedad española a "hacerse el sueco" frente a la corrupción durante los años de bonanza económica. Hacía referencia, por supuesto, al "caso Bárcenas", que toma el nombre del ex tesorero del PP que está siendo investigado por haber mantenido una contabilidad paralela del partido durante 20 años y haber realizado pagos irregulares a su cúpula, entre cuyos miembros se encontraba el mismo Rajoy. El titular del Ejecutivo, que durante los dos días de exposición ante el Parlamento no mencionó el apellido del ex tesorero del PP, prefirió en cambio proponer a las demás formaciones políticas un pacto para luchar contra la corrupción.

Forzado por las acusaciones, el vocero del PP, Alfonso Alonso, reconoció que "faltaron y fallaron controles y se relajó la exigencia ética. Pero la corrupción es responsable únicamente de los corruptos y no de todos los políticos". "Es hora de mirar al futuro porque los que tienen que mirar esa parte oscura del pasado son los jueces", concluyó.

Rajoy, por su parte, se encargó de señalar que "hay un gobierno que está fuerte, que se siente apoyado por su grupo y que no va a desmayar hasta conseguir el objetivo para esta legislatura: superar la crisis, lograr el crecimiento y crear empleo". El tiempo apremia. La situación del país, con casi 6 millones de desempleados –más del 26% de la población activa– y una economía sumida en la recesión, lo ha hundido en las encuestas. De los comicios generales de noviembre de 2011 hasta hoy, su partido ha perdido casi diez puntos de apoyo y Rajoy es uno de los líderes políticos nacionales peor valorados. «

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