Mientras que las calles céntricas son reparadas más de una vez, las zonas periféricas continúan sin vías decentes para la circulación.
No es necesario recorrer largas distancias desde el centro capitalino para comprobar que el pavimento sigue siendo una de las necesidades que todavía resta por subsanar en materia de infraestructura vial, como sucede, por ejemplo, con las calles aledañas a la avenida Maipú, paralelas a la avenida Teniente Ibáñez, que conducen hacia los distintos barrios, como es el caso de Las Heras.
Las arterias que rodean a la terminal también son otro ejemplo de la desatención a los vecinos que habitan por allí, lo que los obliga a que utilicen caminos hechos por la mano del hombre, como los ubicados en el predio de la ex estación de trenes.
Según los porcentajes arrojados por distintas fuentes, el 70 por ciento de las calles de la Capital es de tierra, que según las consideraciones que manifestó a EL LIBERTADOR el concejal de la Unión Cívica Radical, Claudio Polich, representa un gasto mayor para la Comuna que la mantención de las calles pavimentadas.
"Las calles de tierra son más caras que las de pavimento", afirmó, a lo que agregó que "una vez que llueve, es necesario que la máquina pase para arreglarlas y así asegurar la transitabilidad, en cambio el pavimento necesita un mantenimiento cada diez o quince años".
La complicación surge en aquellos barrios en los que el estado de las calles, como en el San Roque Oeste, impide que tras la lluvia la máquina pueda alisar el camino, por lo que se debe esperar a que el barro se seque para poder acceder a un camino medianamente decente.
ALTERNATIVAS
DE SOLUCIONES
El caso del San Roque es uno más de los distintos barrios que carecen de pavimento, entre otros servicios que son prestados irregularmente, como el alumbrado público, en los que la infraestructura deja mucho que desear.
Distinta es la situación en aquellas zonas en las que hay cierta estructura para pavimentar los accesos, como en el barrio Pirayuí. En este sentido, el Concejal recordó que en el barrio mencionado "las calles tienen cordón cuneta, lo que facilita la colocación del pavimento articulado".
El edil recordó el proyecto de su autoría, en el que "se proponía utilizar en los barrios el pavimento articulado mediante administración municipal, como lo hacen en departamentos del Interior". Sin embargo, el proyecto no fue aprobado, aunque se pavimentaron algunas calles mediante la compra de los adoquines necesarios para las obras.
Polich reconoció que la solución para cada zona era distinta, lo que requería un análisis de las distintas necesidades que presentaban los barrios.
La falta de calles pavimentadas acarrea otro de los conflictos que caracteriza al tránsito, sin distinciones entre centro y periferia, por lo que el Concejal aseguró que es "necesario un sentido estratégico en la pavimentación o para arreglar una calle, ya que se llevaron a cabo obras en algunas arterias que no incidían en el mejoramiento de la circulación vial ni en el acceso de los vecinos, sólo en una mejora para los frentistas".
Por último, destacó que mediante la estrategia, la financiación y la determinación del tipo de necesidad de cada zona, "es posible dar soluciones a la gente".
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