Dos grupos de trabajadores del Emhsu (Ente Municipal de Higiene y Salubridad Urbana) se enfrentó a golpes de puño con una banda de presuntos afiliados de 25 de Mayo, en la sede gremial del Sindicato de Camioneros, ubicada sobre calle Ayala, entre Quintana y Sarmiento.
Poco después de las 17, Aurelio Baragiotta y Hugo Berruetta (secretarios general y adjunto, respectivamente) recibieron a una decena de trabajadores de Prosegur. Los dirigentes estaban acompañados por un grupo de afiliados, que rodearon a los despedidos dentro del salón de actos del sindicato. Afuera aguardaban los operarios del Emhsu, que apoyan a sus pares de Prosegur y también reclaman la reincorporación de un empleado municipal, recientemente desafectado de sus tareas.
Mientras Baragiotta y Berruetta dialogaban con los cesanteados de Prosegur dentro del salón, los empleados municipales y algunos "afiliados de 25 de Mayo" comenzaron un intercambio de insultos que derivó en una riña descomunal. La trifulca comenzó dentro del hall del sindicato y pronto se transformó en una batalla campal en plena calle. Algunos portaban palos de camionero y alguien desenfundó una escopeta, que usó como garrote para golpear a sus oponentes, aunque fue rápidamente controlado.
La riña duró pocos minutos y no se registraron heridos, si bien algunos exhibían en sus rostros huellas de golpes recibidos. "Así son las cosas acá. Horacio Baragiotta trajo 30 patovicas de 25 de Mayo. Les paga 300 pesos a cada uno, más los gastos del viaje y la comida, para que intimiden a los trabajadores que reclamamos por nuestros derechos", afirmó uno de los delegados gremiales del Emhsu.
Escopeta secuestrada.
Concluida la gresca, llegó la policía. Dos oficiales de la Seccional Tercera ingresaron al recinto donde se celebraba la reunión e instaron a los gremialistas a entregar el arma. Ante la negativa, se retiraron. El lugar quedó entonces sin protección policial, aunque todavía reinaba una atmósfera de conflicto. Incluso, uno de los involucrados en la riña retomó sus intenciones de lucha y desafió a sus rivales a un nuevo enfrentamiento, pero sus compañeros consiguieron disuadirlo.
Media hora después, los oficiales volvieron con el comisario de la Tercera, Héctor Melchor, quien ingresó al edificio y secuestró una escopeta, calibre 16, marca Centauro, que en ese momento estaba descargada. A raíz del hallazgo del arma los efectivos labraron una infracción por portación de arma de fuego, y luego realizaron un procedimiento en el barrio Butaló, donde detuvieron al supuesto propietario del arma y secuestraron un Peugeot 206. Luego de ser notificado, el hombre recuperó su libertad.
Se agravó el conflicto de Prosegur
El conflicto en la empresa Prosegur se profundizó ayer con una segunda jornada de paro y el despido de veinte trabajadores, quienes ahora exigen su inmediata reincorporación y mantienen un piquete sobre la calle Fiorucci, frente a la sede de la sucursal santarroseña. En un día de intensa actividad, los custodios y choferes afectados fueron recibidos por el director de Relaciones Laborales, Julio San Miguel, y por las autoridades del Sindicato de Camioneros, en cuya sede también se produjo un violento enfrentamiento entre trabajadores del Emhsu y personas ligadas a Hugo Berruetta y Aurelio Baragiotta (ver página 13).
El martes, parte del personal de Prosegur (Juncadella SA) inició un paro de actividades en reclamo de mejoras laborales y salariales. La medida impidió la reposición de billetes en los cajeros automáticos y el transporte de caudales entre las entidades bancarias de nuestra provincia. Un camión de Prosegur proveniente de Bahía Blanca permitió recargar durante la noche las terminales de Link, aunque la prolongación de la medida podría afectar en los próximos días a otros servicios del Banco de La Pampa.
Piquete.
Luego de cumplir un día de paro, los empleados se presentaron a trabajar ayer a las 6 de la mañana, pero los encargados de la sucursal no les permitieron el acceso al edificio ubicado en Fiorucci 45. Unos veinte trabajadores instalaron entonces un piquete frente a la rampa de acceso, donde quemaron neumáticos e impidieron el ingreso de vehículos. Sobre el mediodía comenzaron a recibir los primeros telegramas de despido, en cuyo texto la empresa les imputa "negarse en forma injustificada a realizar las funciones a su cargo y desatender por completo las tareas y responsabilidades propias de su función y categoría". También los acusa de provocar "graves trastornos operativos en el normal desarrollo del servicio, recargos y costos innecesarios".
Mientras tanto, desde el Sindicato de Camioneros, Hugo Berruetta (secretario adjunto) advirtió que el gremio no sabía que los trabajadores estaban de paro y los acusó de "no manejarse orgánicamente, como deberían". Agregó que "los motivos que argumentan no son suficientes para iniciar una medida de fuerza" y advirtió que el reclamo por diferencias en la liquidación de la antigüedad "no corresponde". "Ellos reclaman una diferencia por el pago de la antigüedad sobre las horas extras, pero como nuestra federación considera que eso está bien liquidado iniciaron, por afuera, reclamos por la vía judicial", aclaró.
Abandonados.
Esas demandas fueron iniciadas en julio de 2012. Si el fallo de la justicia favoreciera a los trabajadores, podría producir un "efecto cascada" en las demás sucursales del país, cuyo personal quedaría habilitado para reclamar la misma compensación. "Hicimos todas las gestiones en la Subsecretaria de Trabajo, tuvimos cinco conciliaciones obligatorias y el gremio se comprometió a adoptar medidas de fuerza si no teníamos respuesta a nuestros reclamos. Sin embargo, llegado ese momento nos soltó la mano y los trabajadores quedamos expuestos", explicó Luis Roberto, delegado gremial de Prosegur.
Mientras se confirmaban los primeros despidos, los trabajadores recibieron el apoyo de sus pares del Emhsu, que durante la siesta se acercaron hasta el piquete. "Nosotros también estamos disconformes con el comportamiento de nuestros dirigentes, al igual que las demás ramas del gremio en Santa Rosa, como Coca Cola, Quilmes e Interpost", advirtieron los municipales.
A las 5 de la tarde, todos marcharon hacia la sede de Camioneros, ubicada sobre la calle Ayala, donde aguardaban los directivos, escoltados por "un grupo de personas que ellos usan como fuerza de choque, y que el hijo de Aurelio Baragiotta trajo desde 25 de Mayo", explicaron. Como era previsible, ambos bandos terminaron enfrentándose a las trompadas frente a la sede gremial.
Sin embargo, los trabajadores de Prosegur no participaron de la riña y solo fueron espectadores de los incidentes. Cuando los ánimos se calmaron un poco, volvieron a reunirse con Hugo Berruetta, quien se comprometió "a ponerse a la cabeza del reclamo y gestionar la reincorporación de todos los despedidos". "Somos una organización y siempre trabajamos orgánicamente. Cuando se inicia una medida de fuerza debe haber una comunicación previa, pero a nosotros no nos informaron del paro, reiteró el dirigente. Al cierre de esta edición, los trabajadores mantenían su vigilia frente al edificio de Prosegur, donde permanerán hasta obtener una respuesta satisfactoria a sus demandas.
Un comunicado de la empresa
Mediante un comunicado de prensa enviado desde Buenos Aires, Prosegur informó que desde ayer "se ha restablecido el servicio de transporte de caudales hacia las distintas ciudades de La Pampa, luego de la huelga iniciada por un grupo de trabajadores", medida que calificó de "irracional y a todas luces ilegal". Agregó que el paro "no ha sido respaldado por el Sindicato de Camioneros" e informó que la firma "ha iniciado las denuncias penales correspondientes".
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