Seis médicos de nosocomios y clínicas locales realizaron un curso intensivo sobre procuración y ablación.
Preocupados principalmente por crear conciencia sobre la donación de órganos en la comunidad durante el doloroso momento en el que se comunica la muerte de un familiar en una terapia intensiva, el centro de ablación bonaerense realizó una capacitación a la que asistieron más de cien profesionales y referentes de ablación e implante de las provincias de Santa Fe, San Luis, Formosa, Río Negro, Misiones, Chaco y Jujuy. Desde nuestra provincia participaron seis médicos residentes de diferentes hospitales y sanatorios, con el objetivo de lograr una renovación del plantel del Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de la Provincia de Jujuy (CucaiJuy).
“No es una tarea fácil, hay que remar con algo complicado y aprender a trabajar sobre la muerte”, dijo Jorge Berón destacando que dentro de la medicina quizás lo más difícil es trasmitir malas noticias, explicando situaciones de muerte y a la vez destacando la posibilidad vigente de donar órganos de un familiar en ese mismo momento. Por este motivo fue que viajaron hasta la capital del país profesionales que se desempeñan en terapias intensivas, sitio en el que se captan los potenciales donantes de órganos porque es sólo en este sitio donde el cuerpo del donante podrá mantenerse artificialmente desde que muere hasta que se produzca la extracción.
Participantes
Algunos de los residentes jujeños que participaron de la actividad fueron: Carlos Ocampo, Lorenzo Choque y Ariel Pereyra, quienes frecuentemente diagnostican la muerte en las terapias y establecen el primer contacto con los familiares, explicándoles las posibilidades de realizar una ablación de órganos. Uno de los residentes en una clínica privada, Carlos Ocampo, dijo estar satisfecho por los conocimientos adquiridos en la jornada, que consistió en días completos de clases en la que se los informó sobre la situación actual en cuanto a ablación y trasplante de órganos, y se siguió con un curso referido al diagnóstico de muerte encefálica y sobre la legalidad del proceso.
El médico residente indicó que durante la carrera de medicina se habla muy poco sobre la procuración y ablación de órganos, por lo que en la oportunidad pudieron ahondar en el proceso. “Me sirvió bastante porque somos médicos que estamos involucrados en el servicio de terapia intensiva. A mí me llenó de conocimiento para saber cómo proceder de frente a una situación de donación”, dijo el residente, aclarando que uno de los temas más complicados es buscar la manera de que los familiares accedan a donar los órganos de un presunto donante. Si bien durante el curso se brindaron algunas indicaciones sobre la manera en que se debe proceder con las familias, Carlos Ocampo mencionó que no existe una “fórmula” sino que a medida que transcurre el tiempo, se aprende el lenguaje necesario para manejarse con los familiares ante un deceso.
Lorenzo Choque, residente del hospital “Pablo Soria” también viajó hasta Buenos Aires para tomar el curso. “Tenemos un camino largo y podemos conseguir mayor cantidad de donantes”, dijo Choque convencido de seguir trabajando en cuanto a ablación.
El médico explicó que durante el curso comprendió que es importante afianzar la parte asistencial, es decir que el equipo de las terapias intensivas debe aprender a trabajar en la identificación y el diagnóstico de un paciente con muerte bajo criterio neurológicos -muerte encefálica-, porque ellos son los potenciales donantes. Así también destacó que es primordial contener a la familia del paciente durante el proceso de internación, para establecer vínculos más estrechos a la hora de comunicar el diagnóstico.
Hasta el momento Lorenzo Choque participó en tres entrevistas a familiares de fallecidos bajo criterio de muerte neurológica, debido a que trabaja en el hospital donante de la provincia “el Pablo Soria”, pero lamentablemente en ningún caso se pudo concretar la donación por razones clínicas y medicas, algo que se repitió con mucha frecuencia el último año.
Por su parte, Ariel Pereyra -médico de un sanatorio privado- destacó que durante el último día de capacitación, se brindó un curso sobre donación de tejido. “La particularidad de la donación de córneas es que se puede realizar en pacientes con paro cardiorrespiratorio y que da un tiempo de tolerancia de seis horas -a diferencia del procedimiento con otros órganos- para poder sacar las córneas que después se dirigen a un banco”, dijo el residente indicando a la vez que gracias a este tipo de donación cientos de personas en lista de espera pueden recuperar la vista.
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