Vecinos de distintos barrios reiteraron las quejas de tener que asistir desde zonas periféricas a una sola oficina para realizar trámites de obtención de la Yo Voy como de los otros plásticos. Destacan el sistema de trabajo de otra empresa de transporte mediante boleterías móviles.
Al contrario de una de las prestadoras de servicios públicos, que cuenta con sus oficinas móviles para acercar las facilidades a los usuarios a sus propios barrios, Ersa cuenta con sólo una sucursal para realizar gestiones.
Más allá de que la situación descripta impacta en la aglomeración que se produce en el lugar ubicado sobre la calle Santa Fe, también produce una ganancia para los propietarios, ya que los vecinos deben trasladarse desde zonas periféricas de la ciudad.
Entre algunos de los testimonios expresados por pasajeros a EL LIBERTADOR, hubo algunos que coincidieron en que debieron tomar dos colectivos para poder llegar a la oficina de Ersa.
Muchos señalaron que la ubicación no favorece a un grueso número de habitantes, ya que hay líneas de colectivo, como la del 105 en sus diferentes ramales, que no circulan por allí.
En función al sistema de trabajo de otras empresas, como el de la línea 110, que dispone de una boletería que presta servicios todos los días, en el mismo horario, pero en distintos lugares de acuerdo al día, la medida de sostener un único sitio para los trámites se corresponde con la centralización que se mantiene. Lo que se contradice con uno de los principales objetivos de la gestión municipal, que sin embargo, es la que le cede la administración de beneficios como la tarjeta Yo Voy, entre otros.
Si bien desde el grupo económico habilitaron otros puntos de carga de crédito para los plásticos que utilizan los usuarios en general, los que se corresponden con el boleto gratuito para estudiantes, así como la gestión de cada credencial, continúan gestionándose en un mismo lugar.
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