Il Cavaliere dio vía libre para que sus partidarios se descarguen contra los "jueces rojos". Tensiones en el gobierno, sostenido por una débil coalición que depende del apoyo del PDL.
Dolores Álvarez
Después de la condena en segunda instancia por evasión fiscal a cuatro años de cárcel, Silvio Berlusconi anunció batalla. El sábado su partido, el Pueblo de las Libertades (PDL), realizará una manifestación en apoyo de su líder –y contra los jueces "rojos"– de la cual participará Il Cavaliere quien, según sus más fieles colaboradores, estaría "enfurecido" por la sentencia del Tribunal de Milán. Abriendo otro frente de choque, ayer la fiscalía de Nápoles se sumó a la ola de acusaciones al pedir el "envío a juicio" del ex premier de derecha por la compraventa de senadores que causó la caída del gobierno de Romano Prodi en 2008. La guerra entre el magnate de los medios y la justicia puede tener consecuencia imprevisibles en el Ejecutivo liderado por Enrico Letta: un gobierno de coalición que, para sobrevivir, depende del apoyo del PDL y de los humores, siempre cambiantes, de su padrino y mentor.
Con un breve comunicado, el PDL anunció que mañana en Brescia (norte) "baja a la plaza en defensa" del magnate de los medios. Además, se rumorea que la agrupación estaría pensando en protestar también el lunes frente al tribunal de Milán –como lo había hecho el 11 de marzo pasado–, en ocasión de la audiencia del llamado Caso Ruby, en el que Berlusconi está acusado de inducción a la prostitución de menores y abuso de poder.
Ayer, mediante un escrito, la Asociación Nacional de Magistrados aseguró que las iniciativas de la derecha constituyen una peligrosa "deslegitimación" del rol de la justicia en la democracia italiana. Los jueces pidieron respetar "las reiteradas invitaciones del jefe de Estado (Giorgio Napolitano) para evitar conflictos y tomas de posición que puedan generar desconfianza en las instituciones de la República entre los ciudadanos".
Mientras el PDL debatía los pasos a seguir, desde Nápoles llegaba otra mala noticia para Il Cavaliere. Para los fiscales Vincenzo Piscitello y John Henry Woodcock, Berlusconi debería ser procesado por haber depositado tres millones de euros a favor del senador Sergio De Gregorio –electo en las filas de Italia de los Valores, que en ese momento formaba parte de la alianza de gobierno que sostenía a Prodi– para pasar a la centroderecha y derribar al Ejecutivo del profesor. El período en cuestión va desde 2006 a 2008: dos años en los que, según los magistrados del sur, el magnate de los medios habría tratado de comprar a otros legisladores sin éxito.
En una asamblea con los legisladores del Movimiento 5 Estrellas, Beppe Grillo anunció qué pedirá "la inelegibilidad en el Parlamento" de Berlusconi " mediante la aplicación de la ley del 1957 que impide a los titulares de una concesión pública y a los representantes legales de una sociedad que hace negocios con el Estado ser electos, o por la condena del jueves que inhabilita" al ex premier a ocupar cargos electivos. Además, el cómico genovés aseguró que "en cualquier país democrático, Berlusconi ya estaría en la cárcel, lejos de cualquier cargo público, y acá (en cambio) es el alfiler en la balanza del gobierno".

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