En un partido accidentado, Boca Unidos no tuvo respuestas y perdió

En un partido accidentado, Boca Unidos no tuvo respuestas y perdió
Se cortó la racha del “aurirrojo” en 2013. Ayer cayó ante Gimnasia y Esgrima La Plata 1 a 0 en el marco de la 20ª fecha. Facundo Pereyra anotó para el “lobo” a los 20 segundos del complemento y el dueño de casa jamás encontró claridad para alcanzar al menos la igualdad.

La incipiente racha exitosa de Boca Unidos en 2013 se interrumpió ayer con la caída 1 a 0 ante Gimnasia y Esgrima La Plata, en un partido bastante accidentado que se disputó en cancha de Huracán Corrientes y cerró la 20ª fecha de la Primera B Nacional.

El único gol lo marcó Facundo Pereyra a los 20 segundos del complemento, etapa en la cual fueron expulsados Matías Moisés (Boca Unidos), Lucas Litch y Osvaldo Barsottini (ambos del “lobo”).

Lejos estuvo Boca Unidos de mostrar la versión de los dos cotejos anteriores, cuando consiguió sendos triunfos sobre Crucero del Norte (4 a 0 por Copa Argentina) y Aldosivi de Mar del Plata (3 a 1 en la fecha 19). Sin hacer demasiado, Gimnasia se llevó justificadamente los tres puntos y pudo recuperarse luego del traspié sufrido la semana pasada ante Sarmiento (0-1 en Junín).

El desarrollo presentó contratiempos de manera prematura. Porque iban sólo 8 minutos cuando Raymonda pidió el cambio por una lesión en el aductor derecho (lo reemplazó Israilevich); enseguida el que sufrió una descompensación fue Matías García, homónimo del mendocino de Boca Unidos y saltó a la cancha en Gimnasia el correntino Maximiliano Meza. Y también Frezzotti estuvo a punto de ser reemplazado por un corte en el rostro tras golpe de Barsottini en un centro.

Asimismo, en la segunda parte, Moisés, en una actitud ingenua, golpeó de atrás con la pelota fuera de escena a Niell y vio la roja directa; por entonces, iban 11’ y su equipo ya perdía. Incluso pudo no concluir el encuentro de no ser por la buena voluntad del árbitro Mariano González, al que golpeó en el pecho un proyectil (pequeño bloque de cemento) arrojado desde la platea, al minuto 13.

Sin dudas un partido raro, de discreto nivel técnico. Le costó a Boca Unidos en los primeros minutos tener sucesión de pases porque Gimnasia incomodó en las salidas y lo obligó a dividir el balón con envíos aéreos reiterados, especialmente de Manchot. Si bien Núñez no escatimó el físico para “guapear” ante dos centrales de porte como Barsottini y Blengio, no encontró socios para generar peligro en los últimos metros.

Aún cuando llevó adelante una lucha bastante solitaria, fue precisamente el “Negro” Núñez responsable de las dos jugadas más claras de peligro que generó Boca en el primer tiempo. A los 20’ aguantó el chaqueño y se la dio a Matías García, quien con excelente pase en cortada habilitó la subida de Baroni por izquierda y el centro fuerte de éste en ángulo medio fue oportunamente despejado por Blengio. Siete más tarde, volvió a “pivotear” Núñez, ganó espacios amague mediante y metió el centro con mucha parábola que la puso al medio de cabeza Ríos y por poco no llegó a conectar Israilevich.

No obstante, el mayor peligro lo llevó Gimnasia porque a los 23’ Quinteros complicó a Sessa con el pase atrás y el recupero platense en tres cuartos de cancha le permitió a Oreja (se proyectó constantemente por la derecha) cruzar el envío y tras leve roce, el balón pegó en la cabeza de Gómez y devolvió el travesaño. Y a los 34’, apareció libre de marcas a metros de la medialuna Mussis, quien probó con potente remate y Sessa respondió de manera brillante para enviar al córner.

Hasta que la vuelta del entretiempo fue letal para Boca Unidos, que entró “dormido” y Gimnasia no perdonó. En 20”, Niell se filtró por el callejón derecho, metió el centro atrás y Pereyra pudo capitalizar su propio rebote, dejando sin chances a Sessa por su zurdazo cruzado y rasante.

El gol cargó de nervios a Boca Unidos y más cuando Moisés se hizo expulsar de forma infantil por agresión a Niell. Aún así, el “aurirrojo” fue con más entrega que ideas a buscar la igualdad. La posibilidad más concreta estuvo en los pies de Ríos, pero el fortísimo disparo dio en la parte externa del palo izquierdo de Monetti, cerca del ángulo.

No obstante, Boca se repitió en los centros frontales y dio la sensación que el ingreso de Galarza fue demasiado tarde, ya que tuvo claridad en cada participación. De hecho, a los 28’, se hizo cargo de un tiro libre que exigió a Monetti abajo y el arquero tapó también en el rebote a Núñez.

Acaso la última chance de Boca Unidos pudo ser un penal ignorado por el árbitro González tras agarrón de Benítez a Israilevich. Después fue Gimnasia el que de contra hasta pudo aumentar. No hizo falta, porque su rival ayer careció de respuestas y se fue con la cabeza gacha.

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