La arremetida del intendente Luis Larrañaga contra el Parque Oliver es el final de una pulseada entre la Provincia y la Municipalidad, en la que un proyecto planteado originalmente quedó trunco.
La idea original no afectaba el parque. Apenas tocaba una parte del parque sobre la calle Moreno e implicaba la relocalización de dos aulas que el Ministerio de Educación construyó sobre terrenos municipales. Pero se debía completar, en un futuro, con la remoción de la cárcel de mujeres.
En la negociación, la resistencia del Ministerio de Educación era la relocalización de las dos aulas. Hubo conversaciones con la ministra de Educación, Jacqueline Evangelista, y el ministro de Obras y Servicios Públicos, Jorge Varela. Nunca se llegó a un acuerdo. Ante la salida de Garzarón, la Dirección de Obras Públicas (a cargo de la Secretaría de Obras Públicas) siguió con la idea, pero buscó otras alternativas.
Ahora, Larrañaga creyó que era tiempo de avanzar en aquella idea, de abrir la calle. El secretario de Obras Públicas, Javier Schlegel, asumió la iniciativa. Todo terminó en un escándalo, con fuerte rechazo de los vecinos. Y aún pendiente quedan los problemas edilicios y de escrituración de la Escuela Nº 6.



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