El paro tuvo poca repercusión

El paro de actividades que según sus convocantes iba a ser "contundente", tuvo escasa repercusión en nuestra ciudad y en la provincia. Se sintió en un grupo de actividades económicas cuyos trabajadores sienten la merma de sus salarios por la aplicación del Impuesto a las Ganancias. E
El índice de desocupación del 1,1 por ciento, según el gobierno, fue uno de los blancos de las quejas de los dirigentes sindicales.

La cara visible del reclamo fue la concentración que cerca del mediodía tuvo lugar en la esquina de las calles Quintana y Pellegrini, frente al Ministerio de Bienestar Social. La voz cantante la tuvo el Movimiento de Desocupados de General Pico, que movilizó un contingente de personas hasta Santa Rosa. Frente al MBS, los desocupados pidieron ayudas económicas para sostener los pequeños emprendimientos que tienen en marcha.

Las otras expresiones de la protesta fue que no hubo actividad bancaria en la mayoría de las entidades crediticias, no hubo recolección de residuos domiciliarios y las estaciones de servicio no vendieron combustible entre las 10.00 y el mediodía. En lo demás, la ciudad mantuvo su ritmo habitual. En Casa de Gobierno y sus oficinas no hubo repercusión alguna.

Centenar.

Un centenar de trabajadores y desocupados se convocó en reclamo por varias de las políticas laborales que a nivel nacional reivindican la CTA de Pablo Micheli y la CGT de Hugo Moyano. "Estamos acompañando a los desocupados de General Pico que están haciendo un reclamo por subsidios y ayuda a los sectores con emprendimientos que están realizando como huertas, textileras y una bloquera. Están pidiendo recursos para darle sustento a esas iniciativas", explicó Julio Acosta, secretario general del Sindicato de Luz y Fuerza-La Pampa.

Bancarios.

"Fue uno de los paros con mayor acatamiento de los últimos tiempos", sostuvo ayer el secretario general de la Asociación Bancaria pampeana, Raúl Ibáñez. "Salvo en el Banco Río, en el resto prácticamente no hubo actividad, y si hubo algo fue a puertas cerradas", afirmó.

"Hace tiempo que los compañeros nos venían reclamando hacer algo porque la afectación del impuesto a las Ganancias en los sueldos de los bancarios es importante", comentó Ibáñez al ser consultado por el motivo de ese alto acatamiento. Hace dos años, recordó, la Asociación Bancaria nacional elaboró y presentó un proyecto de ley con dos objetivos simultáneos: por un lado elevar el mínimo no imponible y por el otro, comprender en el tributo a actividad que hoy no están alcanzadas, como la renta financiera, la minería y los juegos de azar.

"No decimos que deje de cobrarse, pero sí que comprenda a esas actividad y que afecte a sueldos realmente importantes, a los más elevados, y no a nosotros", indicó.

Al repasar la actividad en la ciudad, Ibáñez detalló que "en el Banco de La Pampa se trabajó a puertas cerradas, lo mismo en el Hipotecario; en el Banco Nación se atendió a algunos clientes y a jubilados; el HSBC también se sumó, en el Francés, el Patagonia y el Macro no hubo actividad...". El único local que no reflejó este reclamo fue el Banco Río, algo que no es nuevo y que, según comentó Ibáñez, ya dio pie a denuncias por persecución sindical contra la empresa.

Judiciales.

En la Ciudad Judicial y en las delegaciones del interior de la provincia, la adhesión a la protesta fue importante. Los judiciales tomaron la decisión de sumarse el lunes, en una asamblea donde se barajaron dos alternativas: paro sin asistencia a los lugares de trabajo, o asistir pero retirarse a las 10.00. En la votación primó la primera moción.

"El lugar donde el paro estuvo más flojo fue en el área que depende del (procurador Mario) Bongianino", informó por la tarde el secretario general del Sitraj, Ceferino Riela. "En el resto, fue importante y hubo organismos donde el acatamiento fue del 100 por ciento", aseguró.

En el interior, también repercutió con fuerza. "General Acha, Victorica, General Pico, en todos ellos hubo un nivel importante de ausentismo", detalló.

Para el dirigente, el Impuesto a las Ganancias sobre los salarios de este sector fue el elemento que más influyó en esa adhesión a la medida de fuerza. "El salario no es una ganancia, y no puede ser que un impuesto de la época neoliberal, instaurado por (el ex ministro de Economía, Domingo) Cavallo, lo siga manteniendo un gobierno que se dice nacional y popular", reflexionó.

"Fue una adhesión satisfactoria"

"Tuvo la adhesión lógica de haber sido convocada por una central en formación, como es la CTA de La Pampa", sostuvo ayer el dirigente estatal Ricardo Araujo (ATE-La Pampa) al evaluar la medida de fuerza de ayer. Para Araujo, la adhesión fue satisfactoria y refleja el potencial que tiene esta central de trabajadores.

Araujo hizo estas declaraciones antes de ingresar a la reunión con representantes del gobierno para continuar analizando el texto de la futura Ley de Paritarias de la Administración Pública Provincial. Fueron declaraciones fuertes, en las que disparó munición gruesa contra la anterior comisión directiva de la CTA-La Pampa. "Viene de haber estado abandonada durante mucho tiempo, donde las autoridades que tuvieron que hacerse cargo de la central no lo hicieron, y un grupo de compañeros hemos decidido reconstruirla", afirmó.

Respecto al paro, Araujo consideró que "fue bueno, porque logramos hacer una movilización importante en la que se expresó el Movimiento de Desocupados, que fue a reclamar a un gobierno que dice que no hay desocupados en La Pampa, o que el índice es muy bajo". La realidad, aseguró, es otra. "Nuestras agrupaciones de desocupados son cada vez más numerosas y desmienten esas cifras, que cuentan como ocupados a trabajadores que no están ocupados, a gente como los trapitos que limpian autos en la plaza, a los chicos que hacen malabares en los semáforos o a personas que se dedican a actividades no lícitas. Entonces los índices cierran, pero esa no es la realidad de la provincia".

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