Alexis Borgetto, integrante del Centro de Panaderos de la capital entrerriana, explicó que el abastecimiento sólo corre por cuenta de las panaderías que compran directamente a los molinos. Igual dijo que el consumo cayó en volumen.
A través del acuerdo, los panaderos pueden adquirir la bolsa de 50 kilos de harina a 170 pesos cuando el precio de mercado ronda entre 230 y 250 pesos. Este plan se ha venido implementando con diferentes resultados a lo largo y a lo ancho del país. En la capital provincial, según expresó en diálogo con Radio F5 el integrante del Centro de Panaderos de Paraná Alexis Borghetto, el pan a 10 pesos se consigue “en un 50 por ciento de las panaderías”. Esto se debe -explicó- a que “a esa harina que es un poco más económica la entregan los molinos y no todas las panaderías trabajan directamente con molinos. Algunas trabajan con distribuidores que no trabajan esa harina”.
“Cada panadería produce el 10 por ciento del pan a ese precio. Hay panaderías que tienen mayores ventas a la mañana, se les termina más rápido”, dijo en relación con la oferta existente y en relación con la situación que se da en algunos lugares como en la Capital Federal, donde el pan subsidiado se termina a las 10 de la mañana.
“Se consume, el cliente lo pide, pero convengamos que no es una cantidad como para satisfacer a todos”, aclaró Borghetto.
De todas maneras, hay una realidad que escapa al convenio firmado: “la gente compra de acuerdo a lo que tiene en el bolsillo. Antes cuando el kilo de pan valía 10 pesos compraban un kilo y hoy que el kilo ronda los 16 pesos te compran 10 pesos. Eso es lo que hemos notado, que ha bajado un poco el volumen de venta y eso también afecta la rentabilidad del panadero”.
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