El conflicto laboral derivado por el pedido del nuevo encuadre gremial que dejó sin un beneficio económico a supervisores de YPF se salió de cauce. La operadora se mantiene firme en su decisión de paralizar los yacimientos en el norte santacruceño por las agresiones que recibieran otros cuadros de su personal, en tanto que el gremio que lidera José Llugdar niega responsabilidad.
Voceros de YPF señalaron a Diario Patagónico que ya se hace necesario que intervenga el gobernador Daniel Peralta, pero también que los dirigentes de SUPeH se sienten en una mesa de negociaciones para definir esta situación porque legalmente corresponde que los trabajadores jerárquicos ypefianos estén adheridos a ese gremio y no al sindicato que lidera Llugdar.
A su vez, este dirigente considera que la petrolera actúa como si siguiera siendo estatal y tuviera su propio gremio, cuando desde hace muchos años que se privatizó y consecuentemente debe entender que sus trabajadores ya corresponden al ámbito privado.
De hecho, este gremio ya afilió a numerosos trabajadores jerárquicos ypefianos -aproximadamente unos 250- y en el curso de los últimos días recibió medio centenar de nuevas solicitudes de ese mismo sector laboral.
Para Llugdar, entonces, aquí no hay ningún mal encuadre porque en el último convenio celebrado con la Cámara Petrolera no se hizo mención a ninguna excepción.
VOLUMENES ESTIMADOS
Lo concreto es que debido al quite de colaboración por parte de los afiliados ypefianos al sindicato de Llugdar, y por la decisión de la empresa de paralizar sus yacimientos en Santa Cruz Norte, a partir de ayer deja de producirse un promedio de 10 mil metros cúbicos diarios de petróleo (no hay estimaciones en gas).
Para tener una idea de la importancia de ese caudal, vale señalar que en Chubut se producen unos 4.800 metros cúbicos diarios, pero a ello hay que sumar el hecho de que también se paralizan las empresas de servicio y si YPF no les reconoce los días de inactividad, el problema se tornará aún más complicado en Santa Cruz, no así en Chubut, donde a partir de la víspera la actividad comenzó a normalizarse.
Por otro lado, fuentes consultadas por Diario Patagónico aseguran que el gobierno santacruceño no perdería regalías petroleras por la paralización en la producción ya que oportunamente estableció valores mínimos para atenuar circunstancias de este tipo.
HABRIA 40 DESPIDOS
Como sea, los cruces de acciones y acusaciones, lejos de disminuir, parecen ir en franco crecimiento. A modo de ejemplo, Llugdar dijo que 40 de sus afiliados, que casualmente son supervisores de YPF, recibieron recientemente telegramas de despido.
Además, ayer hubo una reunión de comisión directiva y cuerpo de delgados en Comodoro Rivadavia donde se fortificó la postura gremial y consecuentemente se mantiene el quite de colaboración, siempre en el ámbito ypefiano, aunque así como están las cosas el conflicto ya afecta a todo el espectro de la producción petrolera en los yacimientos de esa empresa.
El dirigente de los jerárquicos privados también rechazó las acusaciones de agresión del último fin de semana que aduce YPF, bajo el argumento de que el viernes el gremio dispuso que los supervisores afiliados que trabajan para esa operadora se retiraran de los sitios de producción y de las oficinas.
También endilgó a la petrolera el hecho de seguir contratando gente fuera de convenio para supervisar equipos con un sueldo mensual de 7 mil pesos, quienes además -según sus dichos- no tienen ningún tipo de experiencia, a modo de ejemplo, en operaciones work over.
Desde el sector empresario no se va a menos ya que sus voceros señalaron que YPF va a redoblar la apuesta porque esta huelga no le deja otro margen y por ello piden que interceda el gobernador Daniel Peralta, pero también que lo haga la dirigencia nacional del SUPeH que desde hace muchos años tiene como líder a Antonio Cassia.



Comentá la nota