Así lo aseveró el dirigente de este partido, que integra el Frente Amplio Progresista, Rodolfo Succar, tras sostener que el armado de un espacio electoral opositor sólo puede ser posible con partidos que compartan historia e ideología. Aún no está definida su alianza con el radicalismo. "Amontonar fuerzas se puede transformar en un fracaso".
La posibilidad de aunar esfuerzos y recursos a partir de la conformación de un frente electoral, comenzó a darse de bruces con los escollos esgrimidos por los propios integrantes de los partidos refractarios al alperovismo. Al ya anunciado paso al costado para encabezar la lista a través de una candidatura testimonial por parte del senador José Cano, se suma ahora la disyuntiva de cómo debe estar integrada dicha nómina, en aras de lograr la mayor representatividad posible de las agrupaciones partidarias.
Uno de los principales conflictos, de carácter ideológico, que se sustenta es el entablado entre el Frente Amplio Progresista (FAP, cuya columna vertebral recae en el Socialismo) y el PRO, cuya figura central a nivel país es el jefe comunal porteño Mauricio Macri.
Si bien desde este sector (asociado a una tendencia de centro-derecha) aseguraron que no encuentran problema alguno, según sus dirigentes, en compartir un espacio en común con el FAP, aunque enuncian que de existir cuestionamientos, la mejor salida sería presentarse en las PASO (primarias abiertas y obligatorias a desarrollarse en agosto) y así definir las candidaturas finales.
Visión diametralmente opuesta es la consignada por el referente del FAP en la provincia, el socialista Rodolfo Succar, quien si bien destacó la conformación de la denominada Mesa de Diálogo Político y Social, con el objeto de interiorizarse y abocarse a los problemas que acarrea la gestión alperovista, la diferenció de un hipotético armado electoral multipartidario.
"Pretender hacer de la Mesa de Diálogo un frente político me parece que es equivocarse muy feo", aseguró el dirigente y añadió que, en un principio, desde su partido se enfocará al fortalecimiento territorial del mismo.
"Si queremos un frente que perdure en el tiempo debe existir lo que se llama la posibilidad del affectio societatis entre los partidos, lo que significa compartir un programa, compartir escalas de valores acerca del tipo de sociedad que queremos, reglas de juego claras que perduren en el tiempo y no armar un frente de ocasión para mojarle la oreja a alguien, para decir que le vamos a ganar el domingo en las urnas y después el lunes no sabemos cómo gobernar, esa es la gravedad que nosotros vemos en la estructuración de los frentes. En Tucumán se desvirtúa el verdadero rol de lo que debe ser un frente", remarcó de manera tajante Succar.
En tal sentido, adujo tener plena confianza en que si se estructura un frente político programático claro "afrontar la realidad es mucho más llevadero que una cosa improvisada que se termina el domingo a las 18.00 (horario en el que culminan los actos eleccionarios)".
Todo tiene un límite
Tras reiterar que no deben confundirse las concepciones de lo que constituye la Mesa de Diálogo a diferencia de lo que implica un frente, Succar indicó que, en todo caso, será el FAP el que se reservará la opinión al momento de establecer quiénes van a sentarse a tratar la lista de diputados.
"Sería una estafa a la sociedad hacerles creer que partidos con diferentes culturas, historias y miradas sobre la realidad vamos a compartir una acción de gobierno, es estafar a la gente. Vamos a sentarnos con quienes coincidan con nosotros en un programa, donde establecemos como prioritaria la cuestión social, y definamos con claridad el rol del estado", ejemplificó.
Al respecto, adujo que ya el sólo hecho de avanzar en un acuerdo plural lleva consigo su grado de complicación, y recordó algunas diferencias que se presentan en la alianza que el socialismo mantiene con el radicalismo en la provincia de Santa Fe (en la cual son gobierno), pero que pese a ello y gracias a las coincidencias programáticas de ambas fuerzas, pueden llevar adelante la gestión.
A modo de establecer una especie de parangón, trajo a colación que dicha reciprocidad partidaria no podría manifestarse en caso de confluir en un frente con el macrismo (cuyo titular en la provincia es el legislador Alberto Colombres Garmendia). "Nos interesa que una vez alcanzado el nivel de organicidad, fuerza y coherencia, empecemos a conversar con otras fuerzas con miradas similares a la nuestra, y en ese espacio no está contemplado el PRO", definió categóricamente Succar. Más allá de esto, aclaró que el posicionamiento adoptado, "en democracia para nada significa romper el dialogo aún con aquellos que no piensan como nosotros".
Seguidamente, señaló que "muchas veces en política me ha tocado perder, pero ese es el juego de la democracia. No significa que amontonar cuestiones que piensan de manera diferente será solucionar los problemas, al contrario, ya hemos tenido experiencias de integrar gobiernos de la nación de una manera heterogénea, sin una firmeza, sin un norte y terminó mal. Juntar por juntar fuerzas solo para ganar una elección un domingo, puede transformarse en un fracaso para frustración del pueblo y jolgorio de los mercenarios y oportunistas", finalizó Succar.



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