El ministro de Economía aseguró que desde 2007 a 2010, los salarios de los empleados públicos de la provincia crecieron un 30% por encima de la inflación real
Sciara reconoció que la recaudación fiscal de 2010 fue "muy buena", tanto por la coparticipación nacional como por los ingresos por impuestos propios. En cambio, se quejó porque las dilaciones e incumplimientos del gobierno nacional en la transferencia de recursos no tributarios, como los que corresponden al financiamiento del déficit de la Caja de Jubilaciones, pusieron un límite al crecimiento de los recursos totales. Igualmente, el año pasado los ingresos por todo concepto crecieron 1.200 millones de pesos.
En este escenario, el funcionario aseguró que a partir del ahorro económico, el ejercicio 2010, que preveía déficit presupuestario, cerrará "con 30 ó 40 millones de pesos de superávit". Por otro lado, enfatizó que fueron los municipios y comunas los mayores beneficiados por los cambios tributarios que introdujo la administración de Hermes Binner.
En el análisis macroeconómico, el jefe de la cartera económica provincial se mostró preocupado por la inflación, ya que de no moderarse "va a dejar herido al modelo". Respecto de las prioridades para 2011, dijo que la "gran preocupación" del gobierno es la política de vivienda.
-¿Qué balance hace de la recaudación de 2010?
-La performance de la recaudación es muy buena porque mejoró notablemente la coparticipación y porque mejoramos la recaudación de los recursos propios. Esto significó que la recaudación total tributaria es 16% más que lo presupuestado. Pero los recursos no tributarios no tuvieron el mismo comportamiento. Allí no está contemplado el monto que se presupuestó en 2010 respecto a la financiación por parte del Estado nacional de los déficits de la Caja de Jubilaciones. En este sentido, como recursos no tributarios dejamos de percibir un poco más de 659 millones de pesos. Esto hace que, evidentemente, desde el punto de vista presupuestario los recursos totales tributarios y no tributarios hayan crecido 1.200 millones de pesos.
-Desde el inicio de la gestión, manifestó la preocupación por revertir la tendencia que venía teniendo el gasto a crecer más rápido que los recursos. ¿Se revirtió?
-Totalmente. Es una de las cosas más importantes que hicimos en materia de administración financiera y del control de la ejecución del gasto. Nos comprometimos con esa situación porque ese fue nuestro diagnóstico de lo acontecido desde 2002/2003 begin_of_the_skype_highlighting 2002/2003 end_of_the_skype_highlighting en adelante. Esto conducía a que el superávit iba a desaparecer y se iba a convertir en déficit. Y esto fue lo que verdaderamente aconteció durante el año 2009. Nuestra propuesta era tratar de revertir eso a partir de 2010. El comportamiento de los gastos durante 2010 es lo que permitió que con 1.200 millones de pesos de recursos adicionales, pudiésemos hacer frente a un incremento de la masa salarial, producto de los aumentos que otorgamos, del orden de los 1.450 millones de pesos. Incluso en 2010 presentamos un presupuesto con comportamiento deficitario, razón por la cual no teníamos financiamiento para la inversión pública, por lo que teníamos que recurrir al financiamiento externo para hacerlo. El control sobre la ejecución del gasto nos permitió incrementar los gastos de capital. La mitad de ellos los solventamos con ahorro económico. Es decir, con recursos corrientes superiores a los gastos corrientes. Nosotros estamos manejando una eficiencia del gasto del orden de los 1.200 millones de pesos Y logramos tener en 2010 un presupuesto que será superavitario en 30 ó 40 millones de pesos.
-¿Qué previsiones hay en materia de financiamiento en el mercado de capitales? Hay provincias, como Buenos Aires y Chubut, que están saliendo a tomar deuda.
-Uno tiene que salir a buscar capitales externos cuando verdaderamente los necesita para poder financiar obras importantes de largo plazo y de infraestructura. Tenemos obras de esas características pero, hoy por hoy, hemos tenido un aumento importante de la obra pública con financiamiento propio. A veces, lo que pasa, es que se sale al mercado para financiar gasto corriente. Y eso para nosotros es un despropósito. Consideramos que endeudarse bien es para hacer obras públicas de envergadura. En 2010 no pudimos recurrir al endeudamiento externo. No es un trámite sencillo para la provincia de Santa Fe. Incluso no es sencillo poder aplicar a líneas de créditos de organismos internacionales abiertas, a las cuales la provincia ha adscripto. Desde marzo del año pasado estamos gestionando la autorización de Economía de la Nación para que nos permite endeudarnos en 15 millones de dólares con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para la mejora de municipios. Ya tenemos los proyectos definidos, los proyectos ejecutivos hechos, muchos municipios esperando esta autorización. Y no sale. Imaginémonos cómo sería si Santa Fe saliera al mercado externo con las necesidades de autorizaciones de la Legislatura y del Ministerio de Economía por montos superiores. Es toda una epopeya lograrlo. Igual, lo intentaremos en la medida en que lo creamos necesario.
-¿En que porcentaje de aumento entiende que se desarrollará la discusión salarial?
-Resultará de la negociación, que se establece porque hay un conflicto. De lo contrario no habría negociación. Nosotros esperamos tener una excelente negociación, como la hemos tenido siempre. La idea es siempre la misma. Primero tenemos que preservar y, en lo posible, aumentar el salario real de todos los funcionarios públicos de la provincia. Algo que hemos hecho durante toda nuestra gestión. Desde diciembre de 2007 hasta el 2010 los salarios crecieron 30% por encima del componente inflacionario, medido por el Ipec y no por el Indec. Esto significa mejor salario real. Esta es nuestra premisa. Por otro lado, no hay que perder de vista que no hay peor negociación que la que no se puede pagar por una de las partes. Podemos acceder a tener aumentos altos. Pero hay que tener cuidado de beberse el río de un solo sorbo porque uno termina ahogado. Por otro lado, sería ingenuo decir que no hay interferencia de un proceso electoral en un proceso de negociación, nosotros alentaríamos que esto se trate de aislar.

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