"El discurso de Cristina Kirchner fue una retahíla de mentiras" señaló el diputado nacional, integrante del Peronismo Federal, al analizar el paso de la mandataria por el Congreso de la Nación.
"Alguien que le habla a todos los argentinos, y cuando entre ellos hay nada menos que millones y millones de hombres y mujeres del interior, y les dice que gracias a su gestión hoy los maíces están midiendo cuatro metros o bien es una profesional de la mentira o se burla de la gente o, sencillamente, es alguien que está extraviado desde hace tiempo".
Y en rigor, Mouillerón suscribe a esta última variante
"Días pasados", contó, "pudimos escuchar de boca de distintos economistas nacionales de primer nivel el panorama que se abatiría sobre los argentinos si desde el Congreso se convalidara la maniobra del DNU que por esas jornadas pretendía extraer más de 6.000 millones de dólares del Banco Central.
¿Saben cual fue la síntesis más exacta de todo lo que escuchamos? La de un prestigioso economista que nos dijo "en el contexto actual dejar esos fondos en manos de Néstor Kirchner es como depositar nuestro sueldo en manos de una persona que está dentro del casino y borracha. ¿Qué es lo más probable que suceda? –nos preguntó el experto - que la pierda, obviamente. Bueno eso va a suceder con los fondos de todos los argentinos".
"Ahora -precisó el ex ministro de Trabajo bonaerense- "tras escuchar a la Presidenta queda claro que la mayor parte del peronismo que tomó distancia de los Kirchner, estaba muy en lo cierto respecto a la percepción crítica del rumbo que emprendió el ex presidente. Y hasta me atrevería a corregir a aquel economista: en verdad, es todo más grave, mucho más grave, porque con gestos como el que vimos en esta apertura del período legislativo, directamente es la política nacional, en manos de los Kirchner, la que hoy está en manos de un tipo en el casino y borracho".
Ni un paso atrás
Mouillerón aseguró que desde la oposición "ya no se convalidarán más estafas al Congreso ni a la sociedad en su conjunto".
Por eso anticipó que tampoco ha de prosperar "la estafa que se comenzó a pergeñar este lunes en el Banco Central (el traspaso de fondos hacia el Tesoro) mientras todo el país de buena fe esperaba que la Presidenta sincerara un montón de variables y se reconciliara con el resto de la sociedad y hasta consigo misma".
"Vamos a tirar abajo esta maniobra como ya lo hicimos con el anterior DNU", advirtió y "dentro del mandato que la gente nos trazó el 28 de junio último mantendremos firme la voluntad de no permitir que este matrimonio le siga tomando el pelo a los más desprotegidos. Porque eso es lo que hace cuando en su discurso la Presidenta se auto-halaga y da por ciertas las cifras del INDEC, negando la existencia de una tremenda escalada inflacionaria".
Para el legislador el "nuevo desafío" de la oposición implica ahora redoblar los esfuerzos para que la sociedad sepa que todo lo que Cristina Kirchner planteó en la asamblea legislativa "se enmarca en una inmensa mentira que se vale de estafas como la que intentan llevar adelante con el nuevo DNU a través del cual supuestamente –creen ellos- sí consiguieron hacerse de los fondos del Central.
Pero se vuelven a equivocar –aseguró- porque del mismo modo que a nadie les pueden hacer creer que no ha crecido la brecha entre ricos y pobres, tampoco podrán con la voluntad de diputados y senadores que no van a permitir este nuevo manotazo sobre las reservas de todos los argentinos".
En su análisis sobre la alocución presidencial, Mouillerón se refirió a la misma como "una terrible y grave mentira, una estafa y una nueva venganza", sin dejar de apuntar los cañones contra el ministro de Economía Amado Boudou y la titular del Central, Marcó del Pont: "mientras la Presidenta dejaba transcurrir el tiempo ante nosotros en el Palacio ellos hacían el traslado de los fondos, pese a que en esa instancia ya estaba en pleno funcionamiento el período de sesiones ordinarias".
Por otra parte opinó que seguramente "Cristina debe ser amante de los debates –como dijo la propia jefa de gobierno-, sí, pero únicamente con su esposo –aclaró- porque jamás podemos debatir políticas de estado, ni con nosotros –la oposición- ni tan siquiera dentro del mismo oficialismo.
Todo esto no más es que un cursillo acelerado de mentiras que revela la debilidad de un gobierno que, en medio de una jornada en la que todos esperaban un gesto de reconciliación, volvió a apostar por la altanería".
Por último contó que desde su banca bien pudo observar cómo mutó el rostro de Néstor Kirchner en una "tremenda palidez" en el momento en que su esposa clamó que las elecciones las ganan los que hacen las mejores propuestas, "en fin", -evaluó- "en el fondo esas no son más que las contradicciones obvias de quien echa manos a cualquier recurso dialéctico para intentar explicar lo inexplicable".



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