Para recuperar el liderazgo, Bachelet lanza su guerra a la corrupción

Para recuperar el liderazgo, Bachelet lanza su guerra a la corrupción

Busca retomar la iniciativa en momentos en los que tiene sus peores índices de popularidad; el plan incluye medidas para una mejor fiscalización del gobierno

El verano caliente de la política chilena provocó una crisis que llegó a la cocina de la familia presidencial, sacó del gobierno al hijo mayor de Michelle Bachelet y dejó a la jefa del Estado con la peor aprobación de su historia: 31%.

Golpeada, la mandataria comenzó anteanoche la ofensiva para recuperar el liderazgo y la popularidad de otros tiempos. Hablando sin titubeos, enumeró una serie de medidas basadas en el informe que ella había encargado en marzo a una comisión anticorrupción. Lo hizo por cadena nacional de televisión, en horario pico y generó desde ira hasta aplausos. Indiferencia no hubo.

Tras destaparse los escándalos "Pentagate", "Nueragate" -o Caval- y "SQM", la confianza de los chilenos en los políticos se derrumbó bajo el 20%. Ningún sector podía ya alardear de haber hecho campañas transparentes y legales. En un desayuno con periodistas, Bachelet reconoció que le había faltado reaccionar con firmeza y a tiempo, y dijo que, evidentemente, ya no volverá a ser candidata a nada. Entonces, estaba a pocos días de recibir el informe final de la comisión con medidas para regular la relación entre el dinero y la política, a las cuales agregó ahora que en septiembre comenzará un proceso para una nueva Constitución.

El informe contiene 234 propuestas y cinco capítulos: prevención de la corrupción, regulación de conflictos de interés, financiamiento de la política para fortalecer la democracia, confianza en los mercados, e integridad, ética y derechos humanos. Bachelet convirtió eso en medidas. Algunas buscan fiscalizar y castigar prácticas hasta ahora poco transparentes. Otras apuntan a borrar el nepotismo, como la propuesta que prohíbe la postulación a puestos en el mismo distrito o comuna en la que ya ejerza un cargo un familiar hasta de segundo grado.

En el tema corrupción, ministros, subsecretarios y jefes de organismos fiscalizadores, no podrán trabajar ni vincularse comercialmente con privados que hayan estado bajo su supervisión, hasta un año después de dejar sus cargos. En el ítem conflictos de interés, habría sanción penal para quienes mientan u omitan datos relevantes en su declaración de patrimonio e intereses.

El golpe en los partidos políticos también es fuerte: deberán actualizar el padrón de militantes completo. La UDI, por ejemplo, suma más de 80.000 partidarios, pero muchos de ellos hace diez años que participaron por última vez. ¿Por qué esta actualización? Porque otra medida es que el Estado financiará al sistema de partidos y para eso se necesita un "padrón confiable".

Se propone también limitar la reelección de autoridades, por ejemplo, en el Congreso: dos reelecciones para diputados y una para senadores. Alcaldes y concejales sólo podrán repostularse una vez. Hasta ahora no hay límite.

Un punto que no sorprendió fue la prohibición de los aportes de empresas a campañas políticas. Y los legisladores que tengan conflicto de interés, que usen recursos públicos indebidamente o tengan financiamiento irregular, algo que cruza ahora a todos los sectores, perderán su puesto. Además, se disminuirán los límites de gasto para todas las elecciones. No se podrán utilizar los grandes afiches y se acotarán hasta los espacios y tiempos de campaña, mientras que los regalos se considerarán cohecho.

En los mercados, se busca aumentar las denuncias de ilegalidades, protegiendo a los informantes, por ejemplo, y se creará una fiscalía de alta complejidad para la fiscalización. Por último, una de las figuras más esperadas, la del ombudsman o defensor ciudadano, fue incorporada en los anuncios de Bachelet.

La comisión fue encabezada por el economista Pedro Engel y uno de sus miembros, Benito Baranda, director de la Fundación América Solidaria, dijo que está "satisfecho" con las medidas. "Es un paso adelante", agregó, mientras que en el Partido Comunista no entienden muy bien cómo un proceso constituyente estará encabezado por partidos tradicionales. Al respecto, Evelyn Matthei, rival de Bachelet en las últimas elecciones presidenciales, se alineó con la UDI y dijo que ésta es una "maniobra distractiva". "Éste ya es un país bananero (...) Bachelet nos va a tener a todos los tontos hablando de la Constitución hasta septiembre." Después, el presidente de la Cámara de la Producción y el Comercio, Alberto Salas, planteó: "Sumar ahora la tremenda incertidumbre de una reforma institucional causa gran inquietud en los actores económicos".

Bachelet, en tanto, firmó temprano las urgencias para los proyectos de ley sobre corrupción y probidad. "Mi compromiso fue que esto sería en el más breve plazo", dijo ayer. Poco después, su bloque, Nueva Mayoría, comprometió el apoyo en el Congreso, y Ernesto Velasco, presidente del Partido Radical, resumió con una frase los aplausos oficialistas para la presidenta: "Bachelet está de vuelta".

CLAVES DE LA REFORMA

Cinco capítulos

Las propuestas de la comisión anticorrupción se dividen en cinco capítulos: prevención, regulación de conflictos de interés, financiamiento de la política, confianza en los mercados, ética y derechos humanos

Contra el nepotismo

Una iniciativa prohíbe la postulación a puestos en el mismo distrito cuando ya ejerce un cargo un familiar de hasta segundo grado.

No a la reelección indefinida

Se prohíbe la reelección indefinida en todos los cargos públicos.

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