La concejal peronista disidente consideró que este año se puede repetir el resultado electoral de 2009 si el peronismo no kirchnerista se une detrás de candidaturas fuertes a nivel nacional y provincial. No descartó que De Narváez complete su fórmula con “un intendente de un distrito importante del conurbano” molesto con “el destrato del kirchnerismo” mediante la creación de listas colectoras. Además, evaluó que un acuerdo con Macri, “que eventualmente puede ser el candidato a presidente” de ese espacio, “fortalecería una estrategia ganadora”.
“El Peronismo Federal puede volver a ganar como lo hizo en 2009 si se encolumna detrás de la candidatura presidencial fuerte, que eventualmente podría ser la de Macri, y lleva como candidato a gobernador a Francisco De Narváez, acompañado en la fórmula por algún intendente del conurbano con buena imagen”, sintetizó la concejal en un apretado análisis de lo que deparará este año electoral.
Si bien el acuerdo entre Macri y De Narváez es una posibilidad cierta dentro del peronismo disidente, que a juicio de Alló “además debería contener a otros dirigentes de peso como Carlos Reuteman, Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Mario Das Neves y los hermanos Rodríguez Saa”, lo más novedoso de la estrategia planteada por la concejal es la posibilidad de que un jefe comunal “de un distrito importante del conurbano” pegue el salto y se sume a la estrategia del peronismo disidente para acompañar al empresario en la fórmula para la gobernación.
En el análisis de Alló, “eso es posible sobre todo si avanza el destrato al que el kirchnerismo somete a los intendentes bonaerenses, entre otras cosas, con la posibilidad de impulsar listas colectoras”.
“Los intendentes pueden llegar a masticar vidrio, pero seguro que no lo tragan. Hay intendentes a los que nos les sobran los votos, y saben que con las colectoras pueden perder el municipio, y hay intendentes que están muy bien en sus distritos, y que por lo tanto no están dispuestos a tolerar que les inventen dirigentes y les regalen colectoras”, razonó la concejal, que ingresó al Concejo como parte de la lista que triunfó en 2009.
Según ese análisis, ni los que están flojos ni los que están fuertes lucen conformes con la estrategia kirchnerista, de modo que no descarta que algunos “abiertamente jueguen con el peronismo disidente”.
“Especialmente si (Daniel) Scioli sigue dando vueltas y no se atreve él mismo a poner un límite con la postulación de Sabbatella a la gobernación bonaerense a través de una colectora oficialista”, indicó, antes de concluir: “Los intendentes saben que ese es un escenario que sólo suma arriba, pero en el que ellos pierden”.
Según Alló, más allá de las encuestas que difunde el oficialismo “con extrañas ecuaciones”, lo que está claro es que la suerte del kirchnerismo se define en Capital Federal y el Gran Buenos Aires, y “en ese escenario, una unión entre Macri, De Narváez y algunos intendentes del conurbano sería demoledora”.
“La única duda que tengo es si el Gobierno no ve este escenario o no lo quiere ver, pero ya perdió una vez la provincia de Buenos Aires, y la puede volver a perder. Y cualquiera sabe que sin la Provincia el kirchnerismo no puede retener el poder”, advirtió.




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