El Cavaliere llegó a un costoso acuerdo con su ex esposa, tras tres años de juicio y escándalos
MILÁN.- Las fiestas "bunga-bunga" le costaron caras a Silvio Berlusconi. El ex primer ministro italiano aceptó pagarle su ex esposa Veronica Lario 100.000 euros al día como parte del acuerdo de divorcio al que ambos llegaron ayer, después de tres años de juicio.
La ex pareja, que estuvo casada durante 22 años, llegó a un acuerdo económico que parecía imposible luego de su separación, en 2009. En ese entonces, la ex actriz consideraba que tenía derecho a recibir 43 millones de euros al año, pero Berlusconi fijó su oferta en 300.000 euros por mes.
Entonces estalló una guerra entre los abogados de ambos. Ella tuvo incluso que dejar la Villa Belvedere, donde vivía con dos de los tres hijos de Berlusconi (Eleonora, de 28 años, y Luigi, de 26), ya que no se le reconoció ningún derecho sobre la mansión.
Finalmente -según la sentencia de la novena sección de lo civil del tribunal de Milán- Lario, de 56 años, recibirá 100.000 euros al día como pensión alimentaria, lo que se traduce en tres millones de euros al mes y 36 millones al año. El Corriere della Sera publicó que ambos renunciaron a pedir "el cargo de culpa" al otro.
El Cavaliere, por su parte, mantendrá la mansión de Villa Belvedere en Macherio, a 25 kilómetros de Milán, un inmueble valuado en 78 millones de euros, que Lario había abandonado en 2010.
"¿Quién no estaría satisfecha con tres millones de euros por mes?", habría dicho la ex actriz, según comentarios que filtraron algunos de sus amigos.
La noticia del divorcio llega tres semanas después del anuncio de la vuelta a la política de Berlusconi, aunque todavía no está confirmada su participación en las elecciones de febrero próximo.
Mientras coqueteaba con una nueva candidatura para volver a ser primer ministro, Berlusconi anunció, además, que tiene una nueva novia, Francesca Pascale, de 28 años, 48 menos que él.
La batalla judicial entre Berlusconi y su ex mujer comenzó en mayo de 2009, cuando Lario escribió una carta a la agencia de noticias italiana ANSA en la que declaraba públicamente que su marido estaba "enfermo".
"No puedo estar con un hombre que frecuenta menores de edad -dijo entonces-. Mis hijos y yo somos víctimas y no cómplices de esta situación."
El hecho que disparó la carta fueron las fotos de la fiesta en Nápoles del cumpleaños 18 de Noemi Letizia, una joven y bella "amiga" de Berlusconi. Lario se había enterado de que su marido había ido a la fiesta por los diarios.
Aunque estaba bastante acostumbrada a las "salidas" de su marido, un eterno seductor, Lario no pudo digerir la noticia de que la joven Noemi solía llamar "papi" a Berlusconi, ni pudo soportar que la chica les contara a los periodistas que conocía al premier desde hacía tiempo.
No era la primera vez que Lario se encontraba en una situación parecida. En enero de 2007 escribió una carta al diario La Repubblica en la que le exigía públicamente a Berlusconi que se disculpara por piropear a bellas mujeres -entre las cuales estaba Mara Carfagna, ex ministra de Igualdad de Oportunidades-, durante una noche de gala.
En la carta, Lario se declaraba "herida" en su "dignidad de mujer" por los dichos de su marido. Las disculpas de Berlusconi llegaron rápido, pero dos años después la pareja se divorció.
Lario y Berlusconi se conocieron en 1980, cuando él todavía estaba casado con su primera esposa y ella era una joven actriz de revista, pero se unieron en matrimonio recién en 1990.
Agencias ANSA, DPA y Reuters.

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