Para Beder, todo debe sumar

Los riojanos tendremos que votar, nomás, el 29 de mayo próximo, más de cuatro meses antes de las elecciones generales de octubre. El gobernador Luis Beder Herrera firmó el jueves el decreto y aseguró que hay que hacer una "elección rápida", para evitar tener todo un año electoral.

La consigna para Beder es: todo suma. A semejanza de la estrategia que montó en 2009, cuando revalidó su cargo en el Ejecutivo, piensa congregar bajo su paraguas, o mejor dicho dentro de su embudo, al justicialismo para que todos los candidatos tributen a su reelección. La relación con la Nación tiene un rol también importante; de este modo, se explican los motivos que movieron la fecha de las elecciones.

Por un lado, en el entorno del mandatario se asegura que, al realizar la elección en solitario, se gana mayor atención nacional, principalmente a la hora de obtener recursos para financiar obras importantes para la Provincia. Es así que, la semana próxima, se producirá la visita de Julio de Vido, luego la del ministro de Salud Manzur y aseveran que se notará la atención nacional sobre La Rioja.

En este sentido, como se remarcó desde esta columna días atrás, la administración bederista tiene por concretar importantes anuncios: el aumento de los fondos extracoparticipables y la Promoción Industrial, clave para mantener el aparato productivo radicado en el Parque.

Sin embargo, la principal ganancia para Beder en mayo estará, curiosamente, en octubre. Con un frente interno dominado y una oposición que no parece arrancar con una propuesta clara a nivel provincial, a la que sorprendió con este adelanto, en la Casa de las Tejas se entusiasman con un triunfo claro del oficialismo.

Entonces, al desdoblar las elecciones, el Gobernador se convertirá en el árbitro de las candidaturas a senador y diputado nacional para octubre, una cuestión que trae aparejadas fuertes tensiones entre los principales grupos que siguen al mandatario.

En este punto, el gran perdedor es el intendente Ricardo Quintela, quien se ve forzado a postergar la pelea por la continuidad de su hermana en la banca de la Cámara alta. Así las cosas, el Gitano deberá revalidar sus títulos primero en el municipio capitalino, con un margen aceptable, para recién después impulsar la candidatura de Teresita, aunque sin ninguna garantía de éxito, porque estará en la cola con los demás aspirantes.

Este es un punto neurálgico para la gestión de Quintela ya que, sin ley de coparticipación municipal, con el diálogo resquebrajado con la Provincia, la senadora fue la vía que utilizó para obtener jugosos fondos desde la Nación, que le permitieron realizar obras en el departamento. Si pierde su as de espadas, el Gitano puede ver comprometido incluso su futuro político.

Y lo mismo sucederá con todos los políticos oficialistas que aspiran a una banca nacional, ya que deberán arremangarse y contribuir a la campaña provincial, para recién después sentarse a discutir las candidaturas.

En cuanto a la oposición, el adelantamiento de las elecciones fracturó principalmente las negociaciones entre Julio Martínez y Angel Maza, que venían preparando una alianza que llevará a "Mashasha" como candidato a gobernador y a Didí como senador nacional. Con estos cambios, el ex gobernador debería haber sido el vice del radical, algo irrealizable, que llevó al propio Martínez a reconocer que los contactos con el mazismo habían concluido. Maza no podrá quejarse, ya que hizo la misma jugada en 2003.

Confirmado el adelanto eleccionario, cobra gran importancia la figura de la vicegobernación para el período 2011-2015. La dirigencia peronista impulsa al diputado sauceño Sergio Casas y en los corrillos políticos se afirma que también aparece el nombre del chepeño Claudio Saúl. Esta será una carrera interesante, ya que tampoco está descartado que pueda manenerse Teresita Luna, quien de ese modo estaría contenida dentro del esquema bederista, pero quedaría afuera de una eventual candidatura a gobernadora dentro de cuatro años.

Un distrito donde hay fuertes disputas es Chilecito. En la Perla del Oeste aseguran que Fernando Rejal y Raúl Moreno no llegan a un acuerdo porque Beder ve en su sobrino la chance de articular un grupo de dirigentes nuevos, en sintonía con las incorporaciones a su gabinete, que a su vez podrían restarle votos al candidato radical en su tierra.

Este movimiento beneficia al intendente Fonzalida, que puede aprovechar estos desencuentros con su experiencia electoral, fondos nacionales para hacer obras y la casi segura designación de otra tanda de empleados que engrosarán la ya atestada municipalidad.

Mariano Armagnague

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