Esa es la salida que se acordó para la complicada situación de esa empresa. Los trabajadores tienen plazo hasta el próximo martes para aceptar las indemnizaciones. Desde principios de junio, arrancaría la cooperativa dirigida por Moreno.
Moreno no estará solo en la tarea. Lo secundarán cinco hombres de su confianza que se desempeñarán en distintas áreas importantes de la papelera. La planta se transformará en una cooperativa, aunque los sueldos serían mayores a los $ 1500 de los que se habla en los últimos tiempos.
La idea del Gobierno Nacional es que, luego de unos seis a ocho meses, un inversor privado se haga cargo de Papelera Quilmes. Días atrás, el representante gremial Miguel Kolomietz había expresado su escepticismo sobre esta posibilidad: “Nosotros tenemos experiencia con los privados y sabemos que nunca aparecen”. Se verá con el transcurso del tiempo qué rumbo toma la ex Massuh.
Los trabajadores pueden optar por aceptar la indemnización de doce sueldos o hacer un juicio para cobrar veintidós sueldos. Además, la fábrica tendría 72 personas en condiciones de jubilarse. Por lo cual, la reducción de personal que proponía Moreno será una realidad.
La salida de la cooperativa fue muy rechazada por los trabajadores, pero desde el Ministerio de Trabajo que conduce Carlos Tomada siempre la vieron como la única opción viable. La propuesta del Municipio de fabricar libros a bajo costo, que patrocinaba el secretario de Empleo Guillermo Robledo, no era tenida en cuenta.
Desde principios de junio, Moreno se hará cargo de Papelera Quilmes con su irritante estilo de conducción. Los operarios tendrán que lidiar con el polémico funcionario que terminó imponiendo su idea de que la fábrica sea una cooperativa


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