Adolfo Rodríguez Saá elogió los gestos de Bergoglio y confió en que traerá luz a la Iglesia Católica.
"Es un llamado para muchos líderes latinoamericanos: la lucha contra la corrupción, contra la ostentación. Cuando él da el ejemplo, desde los zapatos al anillo (Jorge Bergoglio rechazó el clásico calzado rojo y eligió un Anillo del Pescador de plata en lugar del tradicional oro), que son pequeños símbolos pero que para la Iglesia es un cambio impresionante, nos está dando señales a todos: a la clase política argentina y al Gobierno también, por supuesto", señaló el legislador.
Rodríguez Saá participó anoche de una mesa de opinión en el programa "A Dos Voces" que emite el canal de cable TN junto a las diputadas Margarita Stolbizer (FAP) y Gabriela Michetti (PRO), y el dirigente del Partido Obrero Jorge Altamira.
El senador puntano vaticinó que el Papa "va a dar una tremenda batalla, va a tener enormes dificultades. Debe seguramente estar pensando en conspiraciones, que se conocen (anteriores, no de ahora)". Pero rescató que el Santo Padre haya elegido darla "con el pueblo y el ejemplo. No es fácil, pero es muy claro para el pueblo, y tiene un enorme significado".
El legislador, jefe del Interbloque Federal en el Senado nacional, desestimó que Francisco vaya a tener un rol clave en la política argentina y más puntualmente en los próximos comicios legislativos de octubre. "No esperemos que influya en la elección, que nos venga a organizar cómo tenemos que hacer la elección; ni se va a meter. Sus ejemplos van a ser suficientes para que cada uno de nosotros sepamos el camino que tenemos que emprender".
Ante el análisis de Altamira sobre el momento oscuro que atraviesa la Iglesia por los casos de pedofilia y las críticas al papel del Banco del Vaticano. Rodríguez Saá señaló: "Tengo la esperanza, confío. Tal vez pueda parecer ingenuo, pero creo que la misión que tiene el Papa hoy es romper todo eso, combatir esa corrupción. Intuyo que es lo que quiere hacer y la misión que le han encomendado. Ahora, uno a veces quiere hacer cosas y puede realizarlas con éxito o no", dijo.
"Pero lo que ha generado (el Pontífice) en el mundo es la esperanza, que esto se cambie. El cardenal de Boston (Bernard Law, acusado de encubrir abusos sexuales cometidos por sacerdotes de su diócesis) que entró y él le dijo que se fuera a un claustro y no lo recibió… muestra que no basta con haberlo conocido o ser amigo. Dio el primer ejemplo impresionante, nadie se le animaba", remarcó Adolfo.
Además sostuvo que Benedicto XVI "no renunció porque estuviera mal de salud; lo hizo porque este camino es el que hay que emprender, corregir estas cuestiones de la corrupción. Y esta tarea, me parece a mí, los cardenales han considerado que el que está en condiciones de hacerla es este cura, jesuita, este Francisco que lo buscaron en el fin del mundo. Cuando él demuestre que se puede combatir la corrupción, va a quedar en descubierto la hipocresía en el mundo".






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