"La Pampa maltrata al río"

"Estamos hablando prácticamente del doble", sostuvo ayer el concejal justicialista de la ciudad de Río Colorado, Martín Castro, al advertir por el incremento en la salinidad que tiene el río Colorado desde que empezó a funcionar el Acueducto que abastece a 16 localidades pampeanas.
Según Castro, la salinidad empezó a subir en el año 2005, cuando La Pampa decidió abrir el "Tapón de Alonso" y dejó que el río Curacó llegara hasta el Colorado.

En una entrevista que mantuvo con Radio Noticias, Castro explicó que junto a otros concejales decidió pedir informes a los organismos técnicos luego de escuchar los testimonios de funcionarios del área de Salud y de la empresa proveedora de agua potable (ARSA) que señalaban una creciente salinidad en el agua del río. El dato más fuerte fue el que aportó Aguas Rionegrinas Sociedad Anónima, empresa estatal que provee de agua a la localidad. Sus estudios determinaron que "la salinidad del agua del río se ha incrementado notoriamente, casi en un 100 por ciento, desde el año 2005 a esta parte", según recordó Castro.

Entre 2000 y 2005, la curva se mantuvo entre 600 y 800 partes por millón pero nunca subió de allí. A partir de 2005, el valor empezó a crecer. En 2005, la salinidad era de 815 partes por millón, y en 2012 llegó a 1.293 ppm, un valor alto pero que aún se mantiene dentro del rango apto para consumo humano.

"Si hacemos un poquito de historia -comentó-, cuando fue el rompimiento del tapón del río Salado (por el río Curacó) y después con el comienzo de la planta potabilizadora del acueducto de La Pampa, es donde la curva se hace notoriamente ascendente". Desde entonces, el agua que llega a los domicilios de Río Colorado es cada vez más "dura" a raíz de ese incremento en la carga salina del río. "Además -señaló- está el aluminio, que el Coirco nos informa que a medida que nos acercamos a la planta, aguas arriba, el aluminio es mayor, pero a medida que aguas abajo va diluyéndose".

Más allá que ese elemento se diluye aguas abajo, "la presencia está" y ello es preocupante en cuanto "es acumulativo en las personas, no se degrada y por lo tanto es muy peligroso", remarcó el concejal.

Obras.

Castro comentó que en la respuesta que elevó al Concejo Deliberante de su ciudad, el Coirco aseguró que la provincia de La Pampa "está llevando adelante las obras para que esto deje de ocurrir" en referencia al volcado de los lodos residuales en el cauce del río Colorado. El edil aclaró que las obras de depuración "están planificadas" pero que no tiene ninguna certeza de que estén en marcha o próximas a iniciarse.

"A nosotros nos interesa que el Coirco insista ante La Pampa para que esas obras se hagan lo antes posible", indicó el concejal, quien indicó que los contactos institucionales han sido con el comité de cuenca, nunca con la empresa pampeana Aguas del Colorado. "Nos urge que se lleve adelante el tratamiento de los efluentes de la planta potabilizadora para que el aluminio no llegue al río", reiteró, el concejal, quien advirtió que con su actitud, el gobierno pampeano "está maltratando el río y nos está perjudicando a nosotros y a Corfo", la zona agrícola ganadera del sur bonaerense.

Torres negó acusación contra AdC

El presidente de la empresa Aguas del Colorado negó ayer que la planta potabilizadora de Pichi Mahuida sea la causa del incremento en la dureza del agua del río Colorado, como se aseguran los pobladores riberereños de la provincia de Río Negro. En cambio, admitió que los lodos con el floculante que se utilizan para mejorar el agua se vuelcan en el río y ello dispara los valores de aluminio en la columna de agua. El proyecto para construir una planta de tratamiento está en estudio.

"Nosotros no tenemos manera de aumentar la salinidad del río", sostuvo ayer Néstor Anselmo Torres al ser consultado desde LA ARENA por la acusación contra la empresa operadora del Acueducto del Río Colorado. "Nosotros tomamos 0,40 metros cúbicos por segundo y después del proceso de potabilización devolvemos al río 0,01 m3 por segundo, que es un valor insignificante para los 100 m3 que circulan por el río en este momento", sostuvo el ex ministro de Educación, contrastando los volúmenes que se toman con los que se devuelven al río.

"La dureza es una característica propia de este río, y de hecho, como dicen los informes, su tendencia siempre fue en aumento", retrucó Torres, esgrimiendo los informes que los riocoloradenses señalan como fundamento de su queja. "El informe de Aguas Rionegrinas SA señala que hay una curva ascendente desde 2005 en adelante y que el proceso se aceleró a partir de 2009, que es cuando empieza esta baja tan importante en el caudal del río, que es algo que influye significativamente en la dureza del agua", explicó Torres.

Este fenómeno, señaló el funcionario, afecta también a la planta potabilizadora de Pichi Mahuida, donde se mejora la calidad del agua que llega a 16 localidades pampeanas. "De hecho -indicó- tuvimos que incrementar los tratamientos químicos para bajar la dureza a 200 miligramos por litro, que es el valor que nos da la normativa provincial".

En respuesta a las acusaciones de contaminación o incluso "envenenamiento" que se hicieron en contra del gobierno pampeano, el representante indicó que no hay elemento concreto ni estudio alguno que sostenga semejante imputación.

Aluminio.

Lo que sí admitió el titular de Aguas del Colorado es que la empresa vuelca el residuo del proceso de potabilización en el río, hecho que explica los altos niveles de aluminio detectados aguas abajo de la descarga de la planta potabilizadora. Esos lodos tienen un alto contenido de aluminio porque concentran el sulfato de aluminio que se utiliza como floculante en las piletas de tratamiento de Pichi Mahuida.

"Desde Aguas del Colorado y del gobierno provincial estamos avanzando en el proyecto para una planta de tratamiento del sulfato de aluminio", anticipó Torres. "Hay un proyecto que estamos analizando técnicamente y próximamente vamos a armar el pliego para licitar la construcción de una planta que trate esa descarga y ajuste los valores que se vierten al río".

El análisis se está haciendo con mucho detalle, destacó el funcionario, porque el proyecto debe tener proyección a futuro y contemplar las tres etapas del Acueducto del Río Colorado, y no sólo la que está en funcionamiento en la actualidad.

"La intención es tener lista la planta de tratamiento junto con la terminación de la segunda etapa del Acueducto", anticipó. "En este momento, estamos analizando el proyecto y haciendo un proceso de actualización de montos", concluyó.

Una vez terminados esos pasos, la convocatoria a la licitación se hará en conjunto con el Ministerio de Obras Públicas de la provincia.

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