Dijo que fue porque 'quería demandarlos civilmente' ya que lo habían criticado por su actuación en la investigación del atentado de la AMIA y en la represión del 20 de diciembre de 2001.
El ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge "Fino" Palacios reconoció hoy que pidió información financiera de opositores políticos al Gobierno de Mauricio Macri a la empresa NOSIS, pero que no lo hizo con fines de espionaje sino para demandar ante la Justicia a esas personas que lo criticaron por su actuación en la investigación del atentado a la AMIA cuando era alto jefe de la Policía Federal.
Palacios, procesado en la causa de las escuchas ilegales junto a Macri, fue indagado durante dos horas por el juez federal Norberto Oyarbide, a quien le dejó un escrito en el que negó las acusaciones y luego contestó preguntas, informaron a DyN fuentes judiciales.
El ex jefe policial reconoció que a través de su consultora de seguridad, Security Strategic Consultancy SRL, requirió a la empresas NOSIS -que brinda información patrimonial y financiera, una suerte de Veraz-, datos patrimoniales de los legisladores porteños opositores Gonzalo Ruanova, Silvia La Ruffa y Diana Mafia, del dirigente del gremio de los empleados municipales Patricio Datarmini y hasta del propio jefe de Gabinete del Gobierno capitalino, Horacio Rodríguez Larreta, quien había participado del Gobierno de la Alianza.
Palacios dijo que pidió esa información porque "quería demandarlos civilmente" ya que lo habían criticado por su actuación en la investigación del atentado a la AMIA y en la represión del 20 de diciembre de 2001 en Plaza de Mayo, durante el Gobierno de Fernando De la Rúa, explicaron las fuentes.
Ex jefe de la División Unidad Antiterrorismo (DUIA) de la Policía Federal, Palacios estaba al frente de esa dependencia cuando ocurrió el atentado a la AMIA y está procesado por haber encubierto la llamada "pista siria" de la investigación.
En ese marco, señaló que no buscaba espiar a los dirigentes y que el sistema NOSIS es de "acceso público".
La información patrimonial de los dirigentes fue hallada en una computadora de la consultora que Palacios tenía con Osvaldo Chamorro, su ex número dos en la Policía Metropolitana, que mañana debe declarar ante Oyarbide como imputado en esta causa.
Ambos están acusados de violación de los deberes de funcionario público por haber realizado espionaje interno, lo que está prohibido por ley, y por tener una consultora de seguridad cuando estaban al frente de una fuerza pública.
Palacios dejó la Policía Metropolitana por el escándalo de las escuchas telefónicas y fue reemplazado por Chamorro, quien luego fue apartado del cargo cuando se conoció que tenía informes de los diputados opositores.
Detenido desde noviembre de 2009 hasta diciembre pasado, Palacios está procesado como integrante de una asociación ilícita en la causa de las escuchas por haber ordenado como jefe de la Policía Metropolitana espionaje a través de intervención de teléfonos de empresarios, abogados y opositores al Gobierno.
También están procesados el ex policía-espía Ciro James, quien gestó las "pinchaduras" a través de la Justicia de Misiones y recogió las desgrabaciones en la SIDE, y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, por las escuchas a su cuñado Néstor Leonardo y al dirigente de Familiares de la AMIA Sergio Burstein, sobre los que según la Justicia habría tenido interés personal.




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