El pudor de quienes cobran más de 33 mil pesos en la administración pública de Mendoza hace que no haya una ruidosa protesta por los salarios impagos. Pero también se ha frenado cualquier tipo de huelga o demanda de parte del brazo gremial del Partido Obrero y ATE, socios con Pérez en la decisión de aumentar los salarios en un porcentaje no soportado por las cuentas provinciales.
El gobernador Francisco Pérez retornó de Buenos Aires sin haber conseguido más fondos para poder concluir con la obligación de cancelar el pago de salarios a los trabajadores del Estado. Hoy cobrarán hasta los que perciben 32.900 pesos, según la versión que dio antes de ayer, mientras que los más altos salarios de la administración deberán esperar a que se encienda una luz (que no sea roja) en las arcas provinciales.
Si bien Pérez, esta vez, no hizo declaraciones ni siquiera a los medios que controla y prefirió el silencio, fuentes de Casa de Gobierno insistieron con su habitual optimismo de que se intentará abonar con recaudación propia, en un intento por bajar los decibeles de una situación inédita en Mendoza y que no sucedió, siquiera, en medio de la crisis del 2001.
En Buenos Aires le cerraron las puertas. Directamente, el ministro Axel Kicillof no lo recibió y se tuvo que manejar con funcionarios de segunda y tercera línea. De acuerdo con allegados al mandatario provincial, sólo cuenta con la gestión de quienes acompañan a Daniel Scioli que, a 20 días de unas elecciones nacionales en las que el propio Pérez va en la boleta junto al gobernador bonaerense, no quieren que la situación de Mendoza se complique aun más.
Pérez cuenta a su favor con los acuerdos a los que arribó en las paritarias con ATE y que le permiten transitar el desacalabro del que fueron parte ambos lados al incrementar los salarios en una cifra insoportable por las arcas provinciales, sin que haya huelgas, escraches ni movilizaciones. Tampoco el sindicado ha pensado en demandar al gobernador ante la justicia, como lo confirmó en MDZ Radio, el viernes pasado, el secretario general del gremio y brazo sindical del Partido Obrero, Roberto Macho. Y además, haber avanzado en el pago de los salarios inferiores, le quita poder de fuego al malestar que no alcanza a transformarse en protesta por el pudor de quienes cobran los más altos salarios de la administración pública, por encima de los 33 mil pesos.




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