El gobernador electo quiere juntar Cultura y Turismo en un ministerio. La Dirección de Derechos Humanos se elevará al rango de subsecretaría y lo último que falta decidir es cómo se desdoblará el superministerio que hoy es Infraestructura. Sigue la danza de nombres en las carteras y la disputa por el poder en la Legislatura.
Pero lo que sí está definido es que las actuales secretarías de Cultura y Turismo se volverán a fusionar para conformar un ministerio, como se había hecho durante la gestión de Julio Cobos, cuando se puso al frente del área a Mariana Juri.
También está definido que la actual Dirección de Derechos Humanos se elevará al rango de subsecretaría dentro del Ministerio de Gobierno, y que el actual Ministerio de Desarrollo Humano, Familia y Comunidad volverá a rebautizarse como Desarrollo Social, el nombre que tenía antes de que asumiera Celso Jaque, en 2007.
Es casi seguro además que la Secretaría de Ambiente seguirá funcionando en forma autónoma como hasta ahora y que no se concretará la integración con las áreas de Energía e Hidrocarburos, tal como se viene especulando.
Los arquitectos del proyecto encargados de armar el nuevo organigrama de los ministerios –Rodolfo Lafalla y Francisco García, ambos del círculo chico de Pérez– están trabajando para delinear los detalles.
Lo último que falta decidir es cómo se desdoblará el superministerio que hoy es Infraestructura, la cartera que concentra las obras y los servicios públicos, más el manejo de los hidrocarburos y el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV).
“Mañana (este martes), Pérez tomará la decisión final”, sintetizó Lafalla al ser consultado.
Éste será uno de los cambios más importantes que impondrá Pérez en su gabinete, porque implica desdoblar un poderoso ministerio que maneja los recursos que llegan desde la Nación para obra pública, que tiene a cargo la negociación de las tarifas de los servicios públicos, que controla los ingresos provenientes de la riqueza hidrocarburífera y la minería, que decide sobre el futuro de las licitaciones de esos recursos y que además controla al IPV.
Inicialmente se había previsto que la Ley de Ministerios ingresara este martes a la Legislatura para darle mayor margen a las cámaras en su aprobación. Pero, dadas las circunstancias, deberán acomodarse a los tiempos que hay para sancionar la primera norma pedida por Pérez antes de que éste asuma, el viernes 9.
El presidente de Diputados, Jorge Tanús, calculó entonces que la norma podría ingresar por el Senado para ser tratada el martes 6 y al día siguiente, en Diputados, podría conseguir la sanción completa, justo sobre el filo de la asunción. Para adelantar estos pasos también se podría llamar a sesiones especiales, pero no es la alternativa prevista en primera instancia.
Los sueldos, por ahora no
Una de las complicaciones recurrentes que tienen los gobernadores electos para armar el gabinete es poder tentar a referentes de peso que no estén en política y que vengan del sector privado, porque los sueldos que tiene el Estado para ofrecer son muy magros respecto de lo que pueden ganar en el sector privado.
Pero éste no es un problema que se pueda resolver ahora. El proyecto de Ley de Ministerios no contempla cambios en las remuneraciones. Esta discusión debería ser parte de otra norma de sueldos, un proyecto que varios gobernadores intentaron modificar pero que hasta ahora no se ha concretado.
En la reunión de Labor Parlamentaria del Senado se definirá este martes quién será el jefe del bloque justicialista y, con esta decisión, el miércoles se concretará la elección del jefe en Diputados.
Éstos son los dos cargos que quedaron pendientes desde la semana pasada, cuando se llegó a una tregua luego de las tiranteces que se produjeron entre azules y no azules por la elección de autoridades legislativas.
En el caso de Senado, el que corre con ventaja para quedarse con el cargo es Ignacio Ortigala, referente del intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham.
Dependiendo de la elección que se concrete en el Senado, en Diputados la puja se dará entre tres nombres: Fabián Miranda, el hermano del intendente de Las Heras; Gustavo Arenas, hombre del cacique de Guaymallén, y Carlos Bianchinelli, del sector azul y actual jefe del bloque. De los tres, quien seguiría corriendo con más chances para ocupar el cargo es Bianchinelli.
Danza de nombres
"Hay cuatro o cinco nombres para cada cargo", se esforzó por afirmar el gobernador electo, Francisco Pérez, durante la última semana para potenciar a la dirigencia peronista que espera ocupar algún espacio de poder en el arranque de la nueva gestión.
Entre los funcionarios de Celso Jaque que pretenden continuidad en la función pública y los colaboradores de la campaña de Pérez-Ciurca, suman más nombres que cargos de jerarquía disponibles en el gabinete.
Francisco García, amigo íntimo del gobernador que viene, ya sabe que será el secretario legal y técnico del próximo gobierno. Y Sergio Isuani, otro incondicional de Paco Pérez, seguirá siendo su secretario privado, como lo hizo durante los tres años y medio en que el futuro mandatario encabezó el Ministerio de Infraestructura. Son los amigos del electo que, aunque todo puede cambiar hasta el día del anuncio oficial, ya tendrían un destino seguro en la gestión.
Más allá de los cabildeos en público, se sospecha con alto grado de certeza que Marcelo Costa, titular de la OSEP, derrotado ampliamente en las urnas por el radical Alfredo Cornejo, quien retuvo la intendencia de Godoy Cruz, es número puesto para asumir la cartera de Hacienda.
En Salud, el sucesor de Jaque sigue esperando un milagro: que el médico Luis Pérez arregle su situación con el Banco Mundial, adonde se desempeña, y pueda hacerse cargo de la cartera con más problemas del gabinete provincial. Hay un problema principal y uno secundario, pero no menor. Pérez cobra en su actual puesto, como técnico del ente de crédito multinacional, un sueldo al menos diez veces mayor por mes al que percibiría como ministro de Salud. Además, está muy cerca de acogerse a la jubilación.
En Desarrollo Social suena con fuerza Guillermo Elizalde, cercano al intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham.
El actual secretario de Turismo, Luis Böhm, es uno de los amigos cercanos de Pérez y podría ser el titular del nuevo ministerio que unificará a Turismo y Cultura.
En tanto, en la Subsecretaría de Turismo todo indica que la suerte está echada a favor de Carlina Dupplesis, actual subsecretaria en Desarrollo Social y esposa del funcionario de la ANSES Héctor Rasso.
En Cultura está prácticamente confirmado Fabricio Centorbi, quien dirigió el teatro Independencia en la gestión de Jaque. Y en la Dirección General de Escuelas todo apunta a que la pulseada ya fue ganada por María Inés Abrile, quien ejerciera el cargo durante el mandato de José Bordón y actualmente se desempeña como segunda del Ministerio de Educación de la Nación.
Para el resto de los cargos abundan los nombres que podrían ocuparlos, aunque no hay definiciones. Habrá más precisiones cuando se termine de definir el organigrama de la nueva Ley de Ministerios.
Incluso si los tiempos para decidir se siguen estirando, podría postergarse la presentación en sociedad de los futuros ministros, prevista –aunque no confirmada– para el fin de semana próximo.






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