El jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Ing. Mauricio Macri, vetó ayer la ley N° 5.006, por considerar que "se potencia la reacción de usuarios" para "evitar el pago de peaje".
En realidad, es un argumento endeble que sólo busca beneficiar a las empresas y que va en contra del bolsillo y el derecho de los usuarios del servicio. Es decir, prefiere -claramente- amparar las potencialidades de las empresas por sobre la de los usuarios que son los que mantienen, con el pago de peaje, esa infraestructura vial.
El Porteño
De acuerdo al Decreto N° 276/14 publicado ayer en el Boletín Oficial, "con el régimen previsto se potencia la reacción de los usuarios de pago manual que, para evitar el pago de peaje, intentarían colocarse en la fila más cercana a la demarcación" que indica la distancia de 120 metros de cabinas de cobro.
La decisión confirma el modo en que el empresario, devenido en político y con proceso pendiente en la Justicia por el espionaje porteño, viene operando desde el inicio de su gestión, al frente de la jefatura de Gobierno de la Ciudad, beneficiando a los empresarios, sin tener en cuenta la calidad de los servicios que presta la Ciudad y poniéndose claramente en contra del bolsillo y de los derechos de los usuarios.
Ello "significa un peligro desmedido para los automotores y automovilistas", y para el "personal de la concesionaria", por lo que "hará más inseguras las autopistas urbanas, aumentando la peligrosidad y la incidencia de accidentes", afirma el texto del veto.
La ley disponía un máximo de tres munutos de espera en la cola de peaje para las vías de tránsimo mixto y dos para las exclusivas para automóviles
El decreto lleva las firmas de Macri, el ministro de Desarrollo Urbano Daniel Chain, y el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodriguez Larreta.
También sostiene que la ley "pretende incorporar una regulación de tal grado de detalle, de nivel reglamentario, que afecta el ámbito de las competencias institucionales del Poder Ejecutivo". Pero tampoco tiene en cuenta la afectación al derecho de los ususarios a recibir una buena calidad y un precio justo por el servicio. Claro, de eso, Macri no entiende. Para él la Justicia no existe.
Otro de los argumentos por el cual Macri vetó la ley que buscaba "proteger los derechos" de los usuarios de autopistas con peaje, es que, de estar vigente, "la Concesionaria deberá contar permanentemente, las 24 horas del día, con la dotación de personal necesario para cobro de peaje".
La ley N° 5.006 se sancionó en la Legislatura porteña el 12 de junio de este año, y tenía como fin incorporar los "Derechos de los usuarios de Autopistas con Peaje" al Código de Tránsito y Transporte de la Ciudad de Buenos Aires.
Con 26 votos a favor y 24 negativos del bloque PRO, los diputados sancionaron la iniciativa del legislador Claudio Palmeyro, de la bancada Sindical Peronista.
La ley disponía un máximo de tres munutos de espera en la cola de peaje para las vías de tránsimo mixto y dos para las exclusivas para automóviles.
Asimismo, fijaba la obligación de levantar la barrera en caso de que la fila exceda los 120 metros de extensión -que debía ser señalizado- o los 15 autos en espera.
Conclusión: El gobierno porteño le va a dejar a los vecinos de la Ciudad un futuro más pesado de lo que ya viene soportando con los impuestazos en el Subte y ABL, más presupuesto, subjecución, menos plata para la salud y la educación pública, menos vacantes en las escuelas, más endeudamiento público, más defensa de los interses corporativos y empresarios, y menos compromiso con el interés general de los vecinos de la Ciudad.



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