Otro revés legislativo para el shopping de Caballito

El macrismo no logró consenso para aprobar el pedido de IRSA de construirlo sobre la avenida Avellaneda

La autorización a la empresa IRSA para construir un shopping sobre la avenida Avellaneda, junto a las vías del ferrocarril Sarmiento, en Caballito, no será otorgada por la Legislatura porteña este año. Pese a que la semana pasada diputados oficialistas firmaron un dictamen de comisión favorable a esta iniciativa, impulsada por el Poder Ejecutivo, Pro ya descarta conseguir los 31 votos necesarios para la sanción del proyecto.

Así lo confirmaron a LA NACION fuentes parlamentarias que venían trabajando en la búsqueda del consenso requerido para que prosperara la propuesta, así como voceros del sector empresarial. Culminado el período de sesiones ordinarias y tras el receso legislativo del verano, el debate podría reabrirse en marzo del año próximo.

Por pedido de IRSA, propiedad de Eduardo Elsztain, el jefe de gobierno porteño envió en 2011 un borrador de ley que prevé rezonificar un terreno que posee la empresa sobre Avellaneda, entre Fragata Sarmiento y Olegario Andrade, para permitir allí usos comerciales. Más exactamente, la construcción de un shopping que tendría características similares al DOT, que la firma explota en el barrio de Saavedra.

Hoy, el predio sólo admite un destino residencial, por lo que IRSA podría erigir, si lo quisiera, edificios para viviendas.

La iniciativa para rezonificar el predio, actualmente ocupado por contenedores vacíos que impiden su ocupación ilegal, despertó el rechazo de un grupo de vecinos activos que temen por el impacto ambiental que tendría el funcionamiento de un paseo de compras en el entorno, por la alta demanda que implicaría para una red obsoleta de servicios públicos (agua, cloacas, electricidad).

Además, cuestionan el caudal de tránsito vehicular que también aportaría a la zona la inauguración de un shopping.

El proyecto también fue resistido por la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que defiende a los pequeños comerciantes de las grandes corporaciones.

No obstante, muchos vecinos de Caballito defienden el emprendimiento, porque consideran que será beneficioso para revitalizar un área deprimida del barrio, la dotará de infraestructura pública -como iluminación y cámaras- útil contra la inseguridad y aumentará el precio de las propiedades circundantes.

En sintonía, fuentes del oficialismo porteño sostienen que manejan encuestas según las que hay un 68% de vecinos a favor del shopping y otro 7% que lo respaldan aunque les gustaría una solución para el flujo vehicular que pudiera atraer el centro de compras.

Pero, entre los legisladores, por cuarto año consecutivo, no hay consenso para aprobar la rezonificación de las tierras pertenecientes a IRSA. La empresa planificaba invertir 300 millones de dólares en la obra, que tardaría unos dos años y generaría luego 3000 puestos de trabajo.

Además del dictamen de mayoría que autoriza el cambio, fue firmado otro de minoría que promueve la expropiación del predio y convertirlo en un parque público.

Según pudo saber LA NACION, los operadores parlamentarios de Pro no lograron captar votos de aliados de ocasión para dar luz verde a la ley. Tampoco hay, dijeron, posibilidad de conseguirlos este año. Por el momento, la prioridad es sancionar mañana el proyecto de presupuesto para 2015, para lo que el macrismo todavía está negociando con distintos sectores de la oposición.

Por todo esto, ninguno de los dictámenes será tratado en el recinto y sólo en marzo próximo podría retomarse el tema.

Para destrabar el avance de la iniciativa, se había propuesto que, como contrapartida a la explotación del shopping, IRSA construyera un puente sobre las vías del Sarmiento, un jardín maternal y una sala de primeros auxilios. Pero no fue suficiente. Ayer, por los pasillos de la empresa ya era un secreto a voces que no obtendrían el permiso esperado.

La mala noticia llega mientras todavía, y desde hace un año, permanece frenada por la Justicia la inauguración del shopping Distrito Arcos, en el barrio de Palermo. El centro comercial ya estaba listo para abrir sus puertas..

Comentá la nota