Otro reclamo de dinero a Galcerán

El ex diputado provincial del justicialismo Luis Alberto Galcerán sufrió un revés judicial en la causa por los subsidios no rendidos de la fundación Desarrollo Humano.
Ayer se conoció que el Tribunal de Cuentas de La Pampa (TdeC) rechazó un recurso de revocación de una sentencia presentado por el ex legislador y, como consecuencia, debe devolver el dinero reclamado.

El año pasado, el TdeC dictó sentencia y reclamó que Galcerán devuelva 3.288 pesos entregados en 2003 a la fundación por el Ministerio de Bienestar Social. El motivo fue que tanto el ex diputado como el resto de los integrantes de Desarrollo Humano no justificaron en qué se gastó ese dinero.

Galcerán, entonces, planteó la prescripción del reclamo y ofreció pruebas que fueron consideradas "inadmisibles en este estado", según el TdeC.

La Fundación tenía por objeto la ayuda social pero parte de sus gastos fueron en hoteles y restaurantes de Bariloche, y en otros casos, el gasto no se condice con la ayuda a personas de bajos recursos.

En agosto del año pasado, el TdeC dio a conocer su sentencia 1154/10. En este caso en particular, el fallo no sólo brindó una explicación de cómo se llega a esta resolución sino también aportó un cuadro en el que se detallan las facturas objetadas, los montos, fechas y el motivo por el cual se las rechazó.

La mayoría de las facturas fueron rebotadas porque el gasto "no se condice con la finalidad del subsidio". Entre ellas había varias boletas de hoteles (uno de ellos en Bariloche), de restaurantes y de compras en un supermercado de Santa Rosa de "elementos no justificados como ayuda social".

Esta objeción, "adquisición de elementos no justificados como ayuda social", es la más habitual. Sólo ver el nombre del comercio donde se hizo el gasto en una conocida casa de Santa Rosa dedicada a la venta de vinos finos y licores, anticipa que la erogación no encuadra en la "ayuda social" que realizaba la Fundación, ni en los "gastos de funcionamiento" que supuestamente debía cubrir el subsidio del Ministerio de Bienestar Social.

Otras facturas fueron rechazadas porque no está especificado el objeto de la compra, porque la compra se hizo antes que la Fundación empezara sus actividades, o porque se alteró la boleta. En este caso, se trata de una factura emitida por un hotel donde alguien ocultó la leyenda "matrimonial" en el detalle de qué tipo de habitación se había contratado.

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