El BLP y otro récord de ganancias

Cuando los accionistas se reúnan en abril para tratar el 53º ejercicio del Banco de La Pampa, cerrado el 31 de diciembre, la asamblea general ordinaria tendrá la posibilidad de aprobar un balance y un estado de situación patrimonial de los más relevantes en su más de medio siglo de vida
Con un resultado financiero positivo de 83.980.000 pesos (63 millones había sido el del año anterior) y un activo que supera los 3.240 millones de pesos, la situación económica de la banca mixta provincial llegó muy alto; tal es así que sólo se necesita de una decisión política para convertirla en la palanca de desarrollo que requiere la provincia para un despegue definitivo.

Con un récord de 2.710 millones en depósitos, una cartera crediticia de 1.415 millones y un patrimonio neto de 370 millones, todo es factible. Lo que preocupa, pero a su vez es un disparador para lo mencionado anteriormente, es que el 78,5 por ciento de su capital está en manos del Estado y el 21,5 corresponde al sector privado.

El enorme superávit alcanzado se sustenta en la notable expansión del margen bruto de intermediación financiera. La mayoría de los bancos se desenvolvió en un contexto de elevados indicadores de solvencia, con márgenes de intereses sobre ingresos netos superior al 33 por ciento.

Es decir que el spread, o sea la diferencia entre las tasas activa y pasiva que cobra el banco (promedio del sistema), fue del 18 y el 4,6 por ciento, respectivamente; o sea diferenciales muy elevados.

La recuperación del nivel de actividad económica en la provincia se pudo observar en el último trimestre del año. El BLP mantuvo su cartera comercial y incrementó las líneas crediticias fondeadas con dineros propios, amén del elevado nivel de depósitos. Otro dato ilustrativo es la cartera irregular, que alcanzó apenas el 2,64 por ciento; con el 72 por ciento de ella previsionada. Por ello el patrimonio neto se vio fuertemente consolidado por las elevadas ganancias contables, según datos aportados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Depósitos, tarjetas y cuentas.

El BLP, al cierre de su ejercicio 53º, tuvo un saldo en su cartera de depósitos de 2.710 millones de pesos. Si bien las colocaciones de los clientes son un pasivo de la entidad, tal cifra representa en la actualidad cerca del uno por ciento de la cartera del país, que en diciembre superaba los 28.000 millones de pesos.

Con respecto al origen de los depósitos, el sector público no financiero (el Estado provincial) contribuyó con 998 millones, apenas un tercio de las percepciones, cuando en otras épocas alcanzo a superar el 50 por ciento de las captaciones. El sector privado aportó 1.700 millones y el resto provino del propio sector financiero. Con esa cifra se alcanzó el mayor registro de la década, acumulando una expansión del 38 por ciento.

En las colocaciones puede decirse que en el sector privado no financiero hubo 145.000 cajas de ahorro con 603 millones de pesos; en 11.010 cuentas corrientes, 384 millones; y en 12.000 plazos fijos e inversiones a plazo (individuos y empresas) 705 millones más.

No obstante, la consolidada posición de liquidez que detenta y la búsqueda permanente de la reducción de los costos de captación, han determinado que los rendimientos ofrecidos a los depositantes estén en lento crecimiento, habida cuenta de la ya corrosiva inflación y la expansión de políticas activas desde el BCRA tratando de evitar la especulación financiera.

Un dato no menor para analizar el crecimiento de las colocaciones fue la decisión del Central de aumentar el tope de garantía de depósitos en el sistema financiero hasta los 120.000 pesos. Esto implica que, por persona y por cuenta, el seguro de depósitos (Sedesa) garantiza un monto cuatro veces superior, ya que hasta hace poco el máximo era de 30.000.

Los volúmenes en materia de uso de productos y servicios del BLP fueron los siguientes: lideró la tarjeta de débito con 173.000 plásticos, 83.000 tarjetas de créditos y casi 60.000 cuentas de pago de remuneración mediante acreditación bancaria.

Uno de los pocos indicadores que ha sido imposible mejorar, por la ingente renovación de los inventarios del comercio y los efectos inflacionarios, es el adelanto transitorio en cuenta corriente (descubiertos), el crédito más caro para el inversor comerciante, industrial o persona física. Aquel trepó hasta los 170 millones (132 en 2009).

En general, puede decirse que ha sido un excelente año para el Banco de La Pampa, y por consiguiente para la provincia, su principal accionista, y para los clientes, que siguen mostrando su confianza.

De ahora en más la política financiera seguida por la Nación, el BCRA y la provincia en materia económica decidirán si un 2011 electoral, también puede mostrar mejorías.

El boom de los créditos.

En 2010 se destacó el crédito al sector privado como la principal aplicación de fondos del BLP, siendo la misma fondeada en su mayor parte a través de la captación de depósitos, que como se explicó obtuvo un récord histórico de más de 2.700 millones de pesos. La cartera activa (préstamos) mantuvo su promedio elevado de 1.415 millones.

Aquella enorme masa monetaria configura una relación cartera crediticia-total de depósitos, que la ubican como el banco provincial que vuelca más cantidad de recursos monetarios hacia la economía regional con relación al producto bruto geográfico.

El sector privado no financiero recibió 1.676 millones: hubo préstamos hipotecarios por 95 millones, prendarios por 7 millones, personales por 400 millones -el segmento que más creció-, a sola firma por 360 y otros por 230 millones más en otras financiaciones.

Se mejoró la calidad de la cartera crediticia, pues el 96 por ciento de los préstamos está en situación normal. Hubo 120.000 préstamos a individuos y 13.755 a empresas. Ocurre que hay empresas que se endeudan para aumentar el stock de mercadería al tener mayor demanda de liquidez; esa es la mejor manera de protegerse contra el alza de los precios.

Cabe aclarar que hay un fuerte componente internacional en este sentido: las alzas de materias primas en el mundo se trasladan a la plaza local y las empresas atesoran mercadería.

Los gastos administrativos fueron de poco más de 200 millones y los ingresos por venta de servicios superaron los 120 millones. Como se expresó, su activo fue de 3.250 millones y el patrimonio neto de 369 millones (el más alto de la historia).

Con las perspectivas de otro año con el dólar virtualmente "planchado" y un euro en crisis, los inversores locales se vuelcan cada vez más a invertir en pesos. Se apuesta a que la evolución de las tasas en moneda local superará al dólar y de esta forma se conseguirá un rendimiento positivo en moneda dura. No es buena noticia para La Pampa, que necesita urgentes inversiones en actividades productivas y que el propio BLP podría financiar.

Comentá la nota