Manifestantes prorrusos de la ciudad de Donetsk anunciaron su separación de Kiev y convocaron a un referéndum; fuerte condena de Washington
La declaración irritó tanto al gobierno proeuropeo de Kiev como a Washington, y agravó la tensión de ambos gobiernos con Moscú, que fue acusada de estar detrás de la "desestabilización" del Este ucraniano.
Lejos de amedrentarse, el Kremlin, que tiene decenas de miles de soldados agrupados en la frontera con Ucrania, avivó aún más el fuego al advertirle a su vecino que habrá más "dificultades y crisis" si sus líderes no atienden las demandas de los ucranianos rusohablantes.
"Si las fuerzas políticas que se hacen llamar gobierno en Ucrania continúan tomando esta actitud irresponsable para el destino del país y su pueblo, Ucrania enfrenta inevitablemente nuevas dificultades y crisis", sostuvo la cancillería rusa en un comunicado.
Frente a esta posición, Estados Unidos advirtió a Rusia que ante cualquier movimiento en el Este de Ucrania podría adoptar más sanciones contra Moscú.
Al mismo tiempo, la Casa Blanca anunció que el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, se reunirá con importantes diplomáticos de Rusia, Ucrania y la Unión Europea (UE) como parte de los esfuerzos para reducir las tensiones. "La reunión se efectuará en los próximos diez días", dijo un vocero.
Anteayer, los levantamientos de manifestantes prorrusos contra las autoridades de Kiev volvieron a sentirse en tres ciudades, pero fue en Donetsk, a 100 kilómetros de la frontera con Rusia, donde más de un centenar de personas, algunas armadas, lograron tomar el control de la principal sede gubernamental de la región.
Desde allí, los manifestantes declararon ayer la independencia de la región -que vio nacer y crecer al destituido presidente Viktor Yanukovich- y anunciaron además la convocatoria de un plebiscito, "no más tarde del 11 de mayo", para refrendar la declaración de independencia.
"La República Popular de Donetsk se crea dentro de los límites administrativos de la región. Esta decisión entrará en vigor después de la celebración del referéndum", leyó uno de los líderes del autoproclamado Consejo Popular de Donetsk (CPD).
Sin medias tintas, el primer ministro interino ucraniano, Arseni Yatseniuk, acusó a Rusia de fomentar el levantamiento para crear un pretexto y enviar a sus tropas al otro lado de la frontera. "Un plan antiucraniano se está poniendo en marcha, según el cual tropas extranjeras cruzarán la frontera y tomarán el territorio del país", denunció Yatseniuk en declaraciones públicas a su gabinete. "No lo permitiremos", advirtió.
También el presidente interino de Ucrania, Oleksander Turchinov, expresó que Moscú estaba intentando repetir el "escenario de Crimea". Y agregó que se desplegarían "medidas antiterroristas" contra quienes se levanten en armas.
La península de Crimea se incorporó a Rusia tras celebrar un referéndum el pasado 16 de marzo, previa intervención militar rusa en la península bajo el pretexto de que su población, mayoritariamente rusa, estaba amenazada por los radicales ultranacionalistas ucranianos.
En un gesto que demuestra el efecto que tuvo la anexión rusa de Crimea, los separatistas prorrusos de Donetsk pidieron ayer apoyo político y militar a Moscú. "En caso de una acción agresiva por parte de las autoridades ilegítimas de Kiev, apelaremos a la Federación Rusa para que acuda con un contingente de pacificación. Sólo en Rusia vemos al defensor de nuestra cultura rusa", exclamó el vocero del CPD.
DONETSK, TRAS LOS PASOS DE CRIMEA
Manifestantes prorrusos tomaron la ciudad
Población: Con más de cuatro millones de habitantes, es la provincia más poblada de Ucrania y ocupa un área de 26.500 km2, similar a la de Sicilia
Idioma: Su población es predominantemente rusohablante. Es una de las zonas industriales más productivas de Ucrania
Declaración: Anteayer manifestantes tomaron edificios públicos sin violencia y colgaron la bandera de Donetsk. Ayer declararon la independencia, pidieron llamar a un referéndum y le pidieron a Putin que envíe tropas para apoyar su reclamo

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