Se termino. Una marcha, ayer, para reclamar un cambio en Yemen, el país más pobre de la región.
Un estudiante murió baleado ayer y otros cinco resultaron heridos en enfrentamientos con simpatizantes del gobierno de Yemen en las inmediaciones de la Universidad de Sanaa. El presidente yemení, Alí Abdulá Salé, atribuyó a una “conspiración contra Yemen” impulsada desde el extranjero las protestas masivas que sacuden el país árabe desde hace semanas y que se cobraron la vida de al menos seis personas en los dos últimos días.
En polémicas declaraciones, Salé atribuyó a “intereses extranjeros” la revuelta popular que protesta contra la pobreza, el paro y la corrupción, y que se vio reforzada por el éxito de las movilizaciones en Túnez y Egipto. “Quien quiera el poder que venga con nosotros a las urnas. El pueblo yemení afronta sabotajes de quienes están fuera del sistema y de la ley”, disparó Salé en un discurso ante representantes de organizaciones de la sociedad civil.
Mientras, ayer continuaban las protestas en las principales ciudades del país. En la capital, Sanaa, un manifestante perdió la vida luego de recibir un disparo en el cuello durante los enfrentamientos entre manifestantes antigubernamentales y simpatizantes del Ejecutivo. La víctima fue trasladada a un hospital de la capital donde falleció a las pocas horas. En tanto, el periódico Yemen Post informó que los enfrentamientos entre ambos grupos dejaron decenas de heridos en ambos bandos, después de que un grupo de estudiantes reunido en la zona universitaria lanzase piedras contra simpatizantes del gobierno, que buscan evitar las reformas.
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