La empresa de bienes raíces Reyal Urbis anunció su presentación a concurso de acreedores, por lo que se convirtió en la segunda mayor suspensión de pagos en la historia del país. Tiene deudas por más de 3600 millones de euros.
El estallido de la burbuja inmobiliaria española sigue generando consecuencias a cinco años del inicio de la crisis económica. Ayer, la empresa de bienes raíces Reyal Urbis anunció su presentación a concurso de acreedores, por lo que se convirtió en la segunda mayor suspensión de pagos en la historia del país. El endeudamiento financiero neto de la compañía era a finales del tercer trimestre de 2012 de 3613 millones de euros (unos 4800 millones de dólares), guarismos sólo superados por otra inmobiliaria que se presentó a concurso en 2008, Martinsa-Fadesa, que tenía una deuda de más de 7000 millones de euros.
"El Consejo de Administración ha acordado llevar a cabo las actuaciones necesarias a efectos de presentar ante el juzgado competente la solicitud de concurso voluntario de acreedores", señaló la empresa en una nota enviada al regulador bursátil ante la inminencia del transcurso del plazo previsto en octubre por esta entidad que le daba tiempo hasta el 23 de febrero para llegar a un acuerdo con los acreedores. La caída ya se veía venir.
A mediados de 2011, Reyal Urbis ya había comunicado al mercado que "ante el continuado deterioro de la situación general del sector inmobiliario" comenzaba un proceso de negociación con sus acreedores para garantizar su actividad en el medio y largo plazo. Esas tratativas evidentemente no llegaron a buen puerto ya que ayer la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) informó la convocatoria voluntaria de acreedores, un recurso que le permite a los dueños de la empresa seguir al frente de su funcionamiento y mantener la capacidad de disposición del patrimonio, aunque bajo intervención de la administración concursal.
Las principales entidades acreedoras de Reyal Urbis son la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB), más conocida como "banco malo" por ser la encargada de gestionar los activos tóxicos de la banca española; el Banco Santander; el fondo Appaloosa (comprador de la deuda de Barclays); Banco Popular; FMS; Caixa Geral; EuroHypo; RBS y BBVA. Además, la Hacienda Pública española tiene pendiente de cobro casi 400 millones de euros.
Según destacó la inmobiliaria en un comunicado, aunque la compañía cuenta "con un sólido patrimonio", el creciente deterioro del sector y la persistencia de la crisis han hecho más difícil la consecución de un acuerdo. En el mismo documento, la compañía informa que continuará desarrollando su actividad, tal y como establece la Ley Concursal.
Reyal Urbis cuenta con una de las mayores carteras de activos inmobiliarios del sector, cuyo valor era de 4194 millones de euros en junio de 2012, según valoraciones realizadas en dicha fecha por la sociedad de tasadores independientes Jones Lang. Sólo en el tercer trimestre de 2012 –fecha de los últimos resultados oficiales presentados por la empresa– Reyal Urbis tuvo un resultado neto negativo de 257 millones de euros.
La compañía tiene una planta de 420 empleados, de los cuales 137 trabajan en la actividad inmobiliaria y 283 en la hotelera. «
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