Isabella murió en la panza de su mamá que se encuentra internada en el hospital de Presidente Derqui. La mujer, con 9 meses de embarazo, fue en dos oportunidades con fuertes dolores pero los médicos la mandaban a su casa.
El pasado lunes por la madrugada, Silvia López, vecina de Manzanares, dio a luz a su hija que falleció dentro de su panza entre el mediodía y la tarde del domingo. Tras el parto, la mamá, que ya tiene tres hijos, quedó internada en ese hospital donde hasta ayer a la tarde se encontraba con un estado febril “que los médicos no pueden explicar”, relató Patricio Luque, ex esposo de Silvia.
La familia explicó a Pilar de Todos que con las 40 semanas cumplidas, la mujer fue hasta el hospital Meisner el pasado jueves 31 de octubre por los fuertes dolores que sentía, pero desde ese centro de salud le dijeron que regresara a su casa “porque aún no estaba dilatada”.
El viernes, con “dolores insoportables”, acudió a un médico del Centro de Salud de Manzanares, en donde la manifestaron que se dirija de manera inmediata al hospital maternal. “Le dijeron que vaya urgente a Derqui porque iba a tener a la beba, pero otra vez en el maternal la mandaron a su casa, señalando que faltaba dilatación”, relató Luque.
Ya el sábado, siempre con los mismos dolores, la mujer decidió acudir a un hospital de Exaltación de la Cruz y allí “le dijeron que vaya a Pilar porque ella no vive en ese partido”, contó indignado el ex esposo de López, quien añadió que hasta el domingo la mujer sintió a la beba, pero luego ya no.
Finalmente, el domingo la mujer regresó a la maternidad de Derqui donde los médicos tras examinarla descubrieron la muerte de la beba. Allí parió a su hija en la madrugada del lunes, momento en que quedó internada con fiebre.
La familia de López hizo la denuncia en la Fiscalía de Pilar.
Historial
En agosto del año pasado, otra familia denunció a la maternidad por la muerte de una beba que falleció dentro de la panza de su madre por un aparente mal accionar de los médicos del hospital Meisner.
Miriam Soledad Olivera de 34 años ingresó al hospital a la 1 de la madrugada del 27 de agosto con dolores y la presión muy alta. Según relató la madre, al ver su estado los médicos comenzaron a monitorear al bebé y en ese momento descubrieron que estaba muerto. Luego de comunicárselo a los padres, recién a las 4 de la madrugada le produjeron el parto.
“Hace dos semanas que estaba viniendo (al Meisner) porque tenía dolores, había perdido el tapón y tenía hasta dos centímetros de dilatación, pero los médicos me decían que tenía que esperar y me mandaban a mi casa”, relataba Olivera, mamá de siete hijos, hace un año a Pilar de Todos.
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