Cayó otra "banda de los gitanos"

En al menos 11 provincias hubo denuncias similares de simulacros de secuestros virtuales. En nuestra ciudad se supo que el año pasado una vecina llegó a pagar 4 mil dólares por el rescate de su hijo, un secuestro que nunca existió.

En agosto del año pasado una noticia policial alteró la vida de los santarroseños cuando la policía detuvo a seis personas de la comunidad zíngara que cometían secuestros virtuales, una modalidad que se extendió en todo el país y que por estas horas es nuevamente novedad por un importante procedimiento que se realizó en la ciudad de Buenos Aires, donde cayó "La banda de La Llorona".

La banda actuaba desde Villa Devoto, en Buenos Aires. Tras cinco meses de investigación, el viernes último la policía bonaerense y la Prefectura Naval detuvieron a seis personas de la comunidad gitana. El grupo pretendía instalar una especie de call center para tramar las extorsiones en el conurbano. Realizaban unas 150 llamadas por noche y el resultado se trasluce en los 35 vehículos de lujo -valuados en 20.000.000 de pesos- que se les secuestraron.

La modalidad de intento de extorsión se multiplicó en por lo menos once provincias, entre ellas La Pampa, con la particularidad de que los autores son integrantes de distintas comunidades gitanas. "Aunque no está escrito ni existe un manual, estas bandas -que entre ellos hablan en romaní, por lo que dificulta las investigaciones- usan el mismo método y guión. Desde La Quiaca hasta Comodoro Rivadavia explotan un viejo recurso: la simulación", informó ayer en una extensa nota el diario porteño La Nación.

Hacen los llamados de madrugada para generar mayor desconcierto en la víctima, que generalmente está durmiendo, y en pocos segundos ensayan el drama. Mientras un hombre explica de forma tranquila pero segura que un familiar está cautivo, se empiezan a escuchar llantos y gritos desesperados: son las denominadas "lloronas".

En la ciudad.

En el procedimiento que se hizo en Santa Rosa hace unos meses hubo seis personas detenidas: tres hombres y tres mujeres, todos oriundos de Capital Federal e integrantes de la comunidad zíngara. "Son parte de la familia Ivanovich. Como es sabido, los zíngaros viven en comunidades, en este caso están domiciliados en la ciudad de Buenos Aires, sobre la calle Bacacay. Dos de los hombres son hermanos y el tercero es un primo. Las mujeres son sus esposas", dijo en ese momento el jefe de la Brigada, Marcelo Calderón. 

En el procedimiento se secuestraron dos vehículos -un Peugeot 307 y una Toyota Hilux-, aparatos de telefonía celular, una computadora y una importante suma de dinero en efectivo que rondaba los 33 mil dólares.

En total hubo 14 denuncias en la ciudad. Las actuaciones fueron iniciadas en la Seccional Primera, en la Tercera y la Brigada de Investigaciones. Se supo durante la investigación que una vecina pagó más de 4.000 dólares en efectivo por la liberación de un hijo, secuestro que nunca existió.

Otros casos.

En Rosario, el fiscal Nicolás Foppiani detectó, tras un año de investigación, que se concretaron entre el 3 de abril de 2014 y el 8 de junio pasado 136 secuestros virtuales. Entre enero y abril de este año el servicio de emergencias 911 recibió 700 llamadas que alertaban sobre falsos secuestros. Están imputados por asociación ilícita 18 miembros de la comunidad gitana de Rosario, y se secuestraron 21 autos de lujo. 

En Neuquén, los secuestros virtuales comenzaron a sembrar pánico entre la población. Hace tres semanas, el departamento de Delitos Económicos de la policía provincial realizó ocho allanamientos en el barrio Bajo, donde está asentada desde hace décadas la comunidad gitana. Seis personas quedaron detenidas acusadas de realizar 20 secuestros virtuales, con los que habrían recaudado -según detalló el jefe del área, Ricardo Caro-1,2 millones de pesos y 15 vehículos de alta gama.

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