Existe un nuevo grupo de sufrientes ciudadanos en la ciudad de Mar del Plata: son los vecinos de la nueva terminal de micros. Frutilla del postre, el concesionario del lugar, Néstor Otero, parece haber tomado la costumbre de devolver las quejas con llamados obscenos.
Hace unos días, Daniel Rubio, vecino de la zona de la nueva terminal, recibió una llamada telefónica, que por suerte, pudo grabar para compartir con todos nosotros. ¡A disfrutar!
Noticias & Protagonistas: ¿A qué hora recibió el llamado telefónico?
Daniel Rubio: El sábado a las 9:50, aproximadamente. La noche del viernes había sido caótica, pero no tanto por los ruidos de la terminal sino por los de la gente de Tránsito, debido a que no pueden controlar el desastre que se produce. Sin mencionar que en la terminal estaban trabajando en la playa de estacionamiento con sierras. Lo único que yo había hecho eran dos llamadas a los celulares de los administradores, la señorita Fanny y el señor Álvarez, y dejé dos mensajes que de ninguna manera eran groseros o agresivos. Simplemente les recordé que se habían comprometido a que no trabajarían de noche, y los ruidos continuaban a las dos de la mañana. A las 9:50 recibí el llamado del señor Otero, y sinceramente no tengo palabras para definirlo.
N&P: Ya la sola idea de llamarlo para recriminarle su molestia ante los ruidos exhibe un nivel de patoterismo increíble…Es la acción de alguien que se sabe con poder.
D.R: Sí, es lo que se trasluce. Y ya no son comentarios de un loco suelto sino que está en su boca lo que piensa de los marplatenses, de los argentinos, de mi persona y de cómo arreglar las cosas. Creo que los dos llamados que yo realicé a la madrugada no tienen nada que ver. El verdadero trastorno para Otero es que los vecinos de la terminal estamos "haciendo ruido", el problema trasciende a los medios y llega a los políticos.
N&P: ¿Cree que los e-mails que usted envió a la Gobernación por el tema de los ruidos llegaron a ser leídos por Daniel Scioli?
D.R: Sin duda que no llegaron nunca a Scioli. Pero de los cientos de legisladores y políticos a los que también enviamos -aunque la mayoría ni lee el título de las cartas-, alguno seguramente sí leyó. El señor Otero está preocupado: lo demuestra en las notas que hizo para los canales de televisión antes de la reunión en la Defensoría del Pueblo. Él ya empezó a hablar de problemas y cosas que le dicen; no nos menciona pero da a entender que alguien le está molestando. Yo no entiendo mucho, pero quiero creer que se le pueden estar cayendo algunos negocios. Él mismo afirmó que hay socios que se le están corriendo, que huyen por estas cosas. Eso debe ser lo que lo tiene tan pero tan molesto, y que lo hizo llamarme por teléfono.
La llamada
Por una razón de respeto, comunicamos a los lectores que los insultos y palabras gruesas son textuales de la conversación telefónica entre el actual concesionario de la nueva terminal de ómnibus de la ciudad y Daniel Rubio. Noticias & Protagonistas sólo refleja en este espacio este episodio tal como ocurrió, para no restarle fuerza a los argumentos.
Otero: Por favor, usted no puede ser tan ridículo, no puede vivir pendiente de una estupidez, fuera de contexto de la racionalidad. Usted no está en sus cabales.
Daniel Rubio: Fíjese que yo opino lo mismo de usted, que sigue molestando a los vecinos.
O: Y le voy a hinchar las pelotas micho más (sic). ¡Le voy a poner un camión en la puerta de su casa con algunos muchachos, camioneros, a ver si se deja de joder de una vez! Yo tengo con qué ponerlos, me sobra, para que le hinchen las pelotas a usted. ¿Quiere jugar a la política? De una vez por todas va a saber lo que es. Dígale a esos hijos de puta que lo mandan y que le pasan información, que le den datos serios, no sea bastardo. Yo no era el presidente de la sociedad cuando usted trajo esas cosas, yo era el dueño mayoritario. Yo me quedé con la mayoría de todas las terminales como ésta, no tengo el 100% porque la ley no me lo permite.
Vienen a joder a los tipos que hacen cosas en la ciudad. Acá hay involutivos y evolutivos. Yo creo que Mar del Plata ha involucionado; yo soy un evolutivo, y usted es un involutivo, esa es la diferencia, ¿me entiende?Yo me ocupo de cosas serias, no de bobadas. Usted es un hombre grande, déjese de embromar, que del ridículo no se vuelve. ¿Usted se cree que me va a mover un pelo? Yo me río de usted y me burlo, por eso le voy a mandar más gente y le voy a poner altoparlantes en el estacionamiento. Y le voy a decir más: la playa de estacionamiento no es de los muchachos, es mía, ¿me entiende?
D.R: ¿Cómo que es suya? No figura a su nombre.
O: ¿Y a mí que me importa que no figure mi nombre?
D.R: Como no le importa molestar…
O: Yo me ocupo de cosas serias, no de cosas cotidianas. Soy un tipo serio. Yo, a usted lo voy a joder un poco más, así me río un poco más. Esta noche, si le molestan los altoparlantes, los voy a poner un poco más alto, a todo lo que da, así lo molesto un poco más. Usted le tira piedras a la Luna.
D.R: Y bueno, es en lo que me divierto mientras usted no me deja dormir...
O: Cace una pendeja de 30 años y va a ver como lo deja dormir. Se queda dormido y se olvida del mundo, sería más feliz. Así hice toda mi vida, desde que soy joven: yo tomo Viagra con las chicas jóvenes. Tengo la cabeza íntegra, y por eso vivo bien.
D.R: ¿El Hotel Provincial también es suyo? Porque lo dijo…
O: Todo es mío acá, usted lo tiene que saber. ¿Usted cree que yo vengo acá por qué? Todo es mío.
D.R: ¿De qué más es dueño? Por las dudas, así no compro nada cerca de usted que me deje pegado…
O: A esta altura de su vida usted no se va a poder pegar conmigo. Usted no puede porque no tiene edad. Bah, sí, pero se le pasó el tiempo. Bueno, lo llamaba para refrescarle la memoria.

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