La OTAN mató a 12 civiles por error

Dos cohetes se desviaron de su objetivo; a pesar de esas muertes, califican de "exitosa" la mayor ofensiva contra los talibanes en años
KABUL.- En el segundo día de la mayor ofensiva contra los talibanes desde el inicio de la guerra en 2001, la OTAN reconoció ayer haber matado a 12 civiles afganos tras lanzar dos cohetes que erraron el blanco y se desviaron unos 300 metros de su objetivo, un refugio de los talibanes en Marjah, en la provincia sureña de Helmand.

El general Stanley McChrystal, máximo comandante de la OTAN en Afganistán, admitió el "error" y se disculpó con el presidente afgano, Hamid Karzai, que dijo sentirse "entristecido" por las muertes. "Lamentamos profundamente esta trágica pérdida de vidas; la operación que estamos desarrollando en Helmand tiene por objetivo restaurar la seguridad y la estabilidad en esta importante zona de Afganistán", dijo McChrystal.

El comandante norteamericano había prometido a Karzai que las fuerzas aliadas serían especialmente cuidadosas con la población civil, para evitar los errores. Desde 2001, varios bombardeos de la alianza produjeron decenas de muertes civiles y sumaron tensión a las relaciones con el gobierno afgano.

En un comunicado, la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF, por sus siglas en inglés), misión bajo el mando de la OTAN, explicó ayer que los proyectiles fueron lanzados hacia un refugio desde el que los insurgentes disparaban contra las fuerzas aliadas.

Según el texto, la ofensiva de la alianza en Helmand -denominada Moshtarak ("Juntos" en lengua dari)- busca restaurar la estabilidad en el Sur, bastión de los talibanes.

Karzai emitió también una declaración en la que aseguró que diez miembros de una misma familia murieron por el impacto de un cohete en su casa, aunque no especificó qué bando lanzó el cohete.

Al menos 27 talibanes han muerto en la ofensiva, que comenzó anteayer. Un soldado estadounidense y otro británico también perdieron la vida en el primer día de combates.

Antes de conocerse la noticia del impacto fallido del cohete, escuadrones de marines estadounidenses y soldados afganos avanzaron, aunque con lentitud, hacia el interior de Marjah y revisaron casa tras casa para detectar trampas explosivas.

Las bombas de fabricación casera que dejaron los insurgentes antes de abandonar la zona obstaculizaban el avance de los 15.000 soldados de las fuerzas aliadas, compuestas principalmente por soldados estadounidenses, británicos y afganos.

Tras el segundo día de la ofensiva contra los talibanes, los mandos de la OTAN se mostraron convencidos de que, en unos días, tomarían Marjah, una ciudad bajo control de los talibanes y enclave para el tráfico de opio, fuente de financiación de los insurgentes.

Mientras el general de la OTAN Gordon Messenger aseguraba desde Londres que las fuerzas británicas habían establecido el "control militar de la zona con éxito", con respuestas esporádicas de los insurgentes, un vocero de los talibanes señalaba en Afganistán que sus hombres seguían controlando Marjah.

Según los mandos de la OTAN en el terreno, la mayoría de los combatientes talibanes se dispersaron ante el avance de una fuerza muy superior, con la probable intención de reagruparse más tarde y lanzar nuevos ataques para impedir la estabilización del conflictivo sur del país.

Los comandantes estadounidenses habían previsto encontrarse con un contingente talibán de entre 400 y 1000 insurgentes refugiados en Marjah, entre ellos, un centenar de combatientes extranjeros.

Exodo de residentes

Según la misión de Naciones Unidas (ONU), como consecuencia de la operación Moshtarak, unos 4000 civiles huyeron de los combates en Marjah y Nad Ali, las dos zonas donde se concentra la ofensiva. Robert Watkins, coordinador de asuntos humanitarios de la organización, reclamó a las partes en conflicto respetar la neutralidad de la comunidad. "La población debe tener acceso pleno a los servicios vitales", dijo Watkins.

La ofensiva de la OTAN es la principal operación militar de la alianza desde que el presidente Barack Obama anunciara, en diciembre, el despliegue de otros 30.000 soldados.

Agencias AP, AFP y ANSA

LAS CIFRAS 15.000

Fuerzas de la OTAN

Las fuerzas aliadas cuentan con 5000 soldados de EE.UU., 4000 británicos, 2000 afganos y tropas de Dinamarca, Estonia y Canadá.

400-1000

Combatientes insurgentes

La OTAN esperaba encontrar en Marjah entre 400 y 1000 combatientes talibanes.

4000

Desplazados por la ofensiva

La ONU calcula que unos 4000 civiles han sido desplazados de la zona por los combates.

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