La Fiscalía les fijó una caución de $15.000 a cada uno. Serían liberados en las próximas horas.
En la tarde de ayer, la Unidad Fiscal de Delitos Criminales resolvió que Omar Bazán y Ariel Amaya sean excarcelados, pero igualmente vinculados a la causa, por la que estuvieron privados de su libertad desde el viernes pasado.
En ese sentido, ahora ambos sospechosos deberán presentar los documentos que avalen un bien por el monto mencionado, con la posibilidad de presentar dos fiadores.
La resolución fue notificada anoche a los defensores de los imputados y la medida se concretaría en las próximas horas, según informaron fuentes consultadas.
Bazán y Amaya habían quedado detenidos el viernes a la madrugada durante un control policial en la ruta 33, a la altura de la localidad de San Martín. Se conducían en un automóvil VW Bora de color negro, aparentemente propiedad del hermano de Bazán.
El hecho por el que los dos remiseros quedaron inculpados ocurrió el jueves 30 a la noche, cuando el concejal por la localidad de Huillapima comentó que fue abordado por dos delincuentes que, a cara tapada, lo amenazaron con armas de fuego, con las que también encañonaron a su hijo.
Según la conferencia de prensa ofrecida por Romero, los maleantes lo golpearon para reducirlo y le habrían dicho: "El jefe dice que te matemos" y "te metiste donde no te tenías que meter".
Acto seguido, los delincuentes escaparon en la camioneta VW Amarok de Romero, en tanto eran escoltados por un VW de color negro, que habría sido observado por un hermano de la víctima.
En cercanías del lugar del robo, la camioneta fue encontrada por personal policial, en tanto que horas más tarde se consumó el arresto de los dos sospechosos.
Tanto Bazán como Amaya, en sus declaraciones, expusieron una coartada similar. Señalaron una serie de lugares por los que transitaron antes de emprender viaje por la ruta 33, con destino a Córdoba.
Manifestaron que pasaron por dos estaciones de servicio y ofrecieron nombres de personas con las que estuvieron a la hora en la que habría ocurrido el ilícito.
Entre las medidas solicitadas por la Fiscalía, el cotejo de huellas dactilares dio resultado negativo. Las muestras habían sido levantadas de la camioneta Amarok y fueron comparadas con las huellas de los acusados, pero en ningún caso hubo coincidencia.
Por otro lado, Romero había mencionado que un equipo de gimnasia, exhibido en una rueda, era "similar" al que usaba uno de los delincuentes. En ese procedimiento fue el único elemento que llegó a reconocer.
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