Optimismo en el turismo y la pesca, cautela en textiles y constructores

Optimismo en el turismo y la pesca, cautela en textiles y constructores

Operadores locales creen que los destinos nacionales podrían salir favorecidos. Los empresarios pesqueros aseguran que recuperarán rentabilidad. Otros sectores se mantienen expectantes. Advierten que se debe contener la inflación.

Los operadores turísticos e inmobiliarios celebraron. Los industriales de la pesca dijeron que la medida permitirá recuperar la rentabilidad del sector. Más cautos fueron los constructores, para quienes es clave que una de las consecuencias de la liberación del mercado cambiario no sea una mayor inflación. Lo mismo que los textiles, atentos a que las últimas medidas económicas no generen la llegada indiscriminada de prendas del exterior a precio irrisorio.

Un día después del anuncio del ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, que retrotrajo la situación cambiaria a octubre de 2011 (antes del comienzo de las restricciones para comprar dólares), en cada casa, en cada oficina, en cada lugar de trabajo se habló de lo mismo. De cómo será la vida tras el fin del cepo.

"Los viajes en dólares antes se pagaban el tipo de cambio oficial, de $ 9,90 aproximadamente más un 35% del impuesto a las Ganancias, es decir poco más $ 13. Ahora no hay más retención de Ganancias pero el dólar está más caro. Lo mismo que para comprar en el exterior", cuenta Maximiliano, un contador que prevé viajar a Europa con su mujer en enero.

"Ya tenemos pagado casi todo. Una parte con tarjeta y otra en efectivo. Sólo nos afecta un poco en lo que tenemos que llevar para gastar allá. Pero veníamos previendo que esto podía pasar", comenta.

Según el presidente del Colegio de Martilleros, Miguel Angel Donsini, la medida "va a favorecer muchísimo al turismo interno". "A las ciudades turísticas como Mar del Plata la beneficia. El turismo es una industria sin chimeneas que derrama: lo que genera no queda solamente para un sector, queda para todos", dijo a LA CAPITAL.

Donsini mencionó que la ciudad se había perjudicado con la devaluación de Brasil. "Hasta hace unos días estábamos un 40% abajo en reservas (respecto al año pasado). Empezó a mejorar después de las elecciones, pero seguíamos abajo un 20%. Es que mucha gente ya pagó el viaje a Brasil, que está lleno de argentinos", indicó.

Para Silvia Herrada, de Fragata Viajes, operadora mayorista de viajes al exterior, el fin del cepo "afecta favorablemente" a su negocio. "En primer lugar, porque se elimina la tarea administrativa de cobrar el 35% de Ganancias. En segundo lugar, porque se reactiva la venta de pasajes internacionales a futuro, que varias compañías aéreas habían cortado (tenían un cupo de transferencia al extranjero). Y en tercer lugar, porque se van a acomodar los precios. Las tarifas estaban infladas", subrayó.

Por caso, un pasaje a España "que siempre costó entre 14 y 15 mil pesos" en los últimos meses "se fue a 25 mil". A su entender ahora "van a bajar" porque "habían aumentado por la incertidumbre que había sobre lo que podía pasar".

Desde su punto de vista, lo más importante es que continuarán las promociones en cuotas. "No se corta la financiación. Con lo cual, si el viaje sale un 10% más no va a incidir en la venta porque las 12 y las 18 cuotas van a seguir existiendo", estimó. Y consideró fundamental que el poder adquisitivo no se deteriore.

Grandes expectativas

Donsini no sólo es optimista respecto al turismo interno: también espera un repunte del escenario inmobiliario. "El sector inmobiliario hasta el 2011 se movía de manera espectacular. En 2000, 2001 y 2002 tuvimos una crisis muy importante. En 2003 se empezó a reactivar, y tuvimos seis o siete años brillantes. Pero en estos últimos años las operaciones bajaron casi 50 por ciento", contó.

"Ahora hay que esperar. Esto va a empezar a funcionar dentro de 60, 90 días, cuando la gente vea cómo se va comportando el mercado", estimó. Desde ya, aclaró que el fin del cepo "permite operaciones fluidas", y advirtió que "hay que evitar que esto cause inflación".

"Tenemos que empezar a ser un país normal. Nos habíamos acostumbrado a no ser un país normal, a estar excesivamente regulados. Ahora comienza un pequeño proceso de estabilización", apuntó.

El presidente de la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (Caipa), Fernando Rivera, aseguró que la decisión de levantar el cepo cambiario "cayó muy bien" en las empresas del sector.

"Es una forma de recuperar el atraso cambiario que estaba afectando al sector. Esto se suma a la quita de los derechos de exportación, que era un impuesto que cobraba el Estado por exportar, una verdadera ridiculez", destacó.

Este "tipo de cambio real" modifica el panorama. "Ha habido un cambio muy importante en toda la pauta económica que es favorable para la actividad pesquera", señaló. Pero aclaró que "permite recuperar la rentabilidad a partir de ahora, no compensar las pérdidas que hubo de 2010 en adelante".

Los empresarios de la pesca aún esperan otras decisiones. Como la eliminación de la tasa del gasoil. "Los barcos cargan gasoil y ese gasoil tiene una tasa para el desarrollo de autopistas. Es decir que los barcos están pagando una tasa para el desarrollo de algo que no utilizan. Y como no las utilizan sacaron una resolución para que se devuelva. Lo ridículo es que tenés que pagar para que te lo devuelvan, y el trámite de devolución tarda entre seis y ocho meses, con un costo financiero importante", lamentó.

Prudencia en los textiles

Los fabricantes de prendas de vestir de Mar del Plata, que en los noventa fueron arrasados por las políticas neoliberales, recibieron con prudencia las nuevas medidas económicas.

"Es muy reciente, tenemos que analizar todo lo que se viene. Lo que tenemos que defender siempre es que no entren prendas importadas a precio vil, que es lo que sucedió en los noventa. Es lo único que más nos preocupa", sostuvo la presidenta de la Cámara Textil, María Liberati.

"Puede haber una liberación del cepo sin que no suceda nada, pero todo depende de las políticas que se tomen para la importación de prendas. No decimos que no haya que importar. Decimos que no se pueden importar prendas a precio vil", insistió.

Puntualizó que acá "el personal trabaja las horas que debe trabajar, no como en los países asiáticos, donde la mercadería se hace con mano de obra esclava, con mano de obra de niños".

Así como el temor de los textiles es una ola importadora, el de los constructores es que la inflación no se contenga. "La construcción está pesificada desde hace mucho tiempo. Lo que más preocupa al sector son los altos índices de inflación. Una inversión que arranca en un valor de 100 pesos en un año terminan en 25 o en 35% más, entonces es muy difícil hacerle entender esto a un inversor", interpretó el presidente del Centro de Constructores local, Norberto Cánepa.

El dirigente cuestionó los aumentos de los últimas semanas. "Han sido terribles. Muchos de los proveedores han cerrado sus cuentas corrientes y estoy convencido de que han inflado muchos precios", criticó. Y alertó: "Si el dólar se queda estabilizado y la inflación sigue aumentando, yo no puedo hacer un negocio en dólares porque me puedo perjudicar. Tengo que hacer una obra y estar actualizándola porque, si no contemplo los aumentos, me fundo".

Cánepa considera que, "a la larga", el valor del metro cuadrado "debería tender a subir". ¿Cómo ve el actual? "Depende de con qué se lo compare. Si lo comparamos con los sueldos de la clase media, está altísimo. Si lo comparamos con el de países limítrofes como Chile, Paraguay, Perú, Uruguay, Colombia o Brasil, está barato".

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