El prestigioso consultor y analista político, Ricardo Rouvier, hace un pormenorizado examen sobre cómo la oposición luego de la muerte de Néstor Kirchner, se debilitó en su accionar político contra el oficialismo y se ha sumergido en una sensación de derrota electoral de la cual le será difícil salir en el corto plazo
Las expectativas sobre la segunda vuelta han desaparecido. Pero si tienen una esperanza basada en sucesos extraordinarios que puedan debilitar al oficialismo. Es dable pensar que sobre esa esperanza se van a montar operativos destinados a desestabilizar o que la gobernabilidad muestre flaquezas. Hoy, la ciudadanía no encuentra en la oposición ni un líder con quien referenciarse ni una fuerza política a la cual incluirse.
Los que no quieren al gobierno (que son menos que antes, pero siguen siendo muchos), en realidad manifiestan (solo en las encuestas) oposición al oficialismo, pero no positividad hacia alguna alternativa electoral o política en general. Por este motivo es que Cristina en cualquier encuesta lleva más de 20 puntos al segundo. Esto señala una enorme dificultad política, que inclusive es poco vista por muchos kirchneristas que siguen batiendo el parche sobre los peligros de la “derecha”. Este término lo pongo entre comillas porque está en estado de problema, como dirían los epistemólogos.
Hay peligro de mencionar “la derecha” a una construcción retórica con poca base concreta en relación al poder real. Muchas veces se habla de derecha y se mete en una misma bolsa a Clarín, Alfonsín, a Sanz, a Macri, a Duhalde etc.; siendo todos políticos profesionales, y se deja afuera a la derecha económica. Mucho peor que esto, es dejar afuera a los que trabajan en las filas del kirchnerismo dando por finalizada la historia o preparándose para el post kirchnerismo. Sería bueno estudiar profundamente de que hablamos cuando hablamos, sino terminamos en una simplificación binaria.
La llegada de Sanz a la interna radical le puso condimento a una disputa que languidecía entre un Alfonsín que no termina de entusiasmar y a un Cobos, cada vez más lejos del éxito electoral. Hubo algunos medios como Revista 23 que hicieron una edición dedicada a Sanz como el candidato del establishment. Lo que nos parece exagerado considerando que los poderes fácticos no apuestan a un candidato antes de verlo caminar.
Sanz está muy lejos, pero muy lejos de ser el próximo presidente. La decisión sobre realizar una interna cerrada en el radicalismo intenta subordinar las primarias resueltas por una ley que aún no ha sido reglamentada. Y sobre la cual no es clara la definición del oficialismo respecto a que si finalmente se van a realizar o no.
El acercamiento de Macri y el duhaldismo es algo previsible desde este blog. Esto supondría la confirmación de la candidatura del Jefe de Gobierno porteño a la presidencial y el paso al costado de Duhalde. De este modo el Properonismo intentaría alcanzar la segunda vuelta especulando con el voto antikirchnerista.
Pino Solanas está indudablemente debilitado, y su presencia testimonial aparece cada vez con menos luminosidad. Hoy registra una intención de voto menor al que tenía hace seis meses a nivel nacional y también ha perdido votos en la Ciudad. La recuperación del kirchnerismo lo ha afectado.
Fuente: Ricardo Rouvier. Blog Siglo XXI de Ricardo Rouvier


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