Sus principales líderes se inclinan por la cautela y prefieren dirigir sus críticas a la situación de Petrobras
La oposición brasileña se inclina por la cautela. Tras la divulgación anteayer del demorado balance de 2014 de Petrobras, con pérdidas de 2000 millones de dólares por el esquema de corrupción montado en su interior, el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) condenó la mala gestión realizada por los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) y exigió una mayor apertura en la compañía. Pero condicionó un pedido de juicio político a la presidenta Dilma Rousseff a que se revelen pruebas concretas de que actuó ilegalmente.
"Los datos divulgados por Petrobras muestran otro capítulo más de una película de mala gestión y corrupción en la petrolera estatal, que hasta hace pocos años era la mayor empresa de América latina y una de las más eficientes del mundo en su sector. En poco más de una década, el gobierno del PT consiguió manchar años de eficiencia de Petrobras", resaltó el PSDB en un comunicado firmado por su presidente, el senador Aécio Neves.
Neves llamó a rescatar Petrobras del uso político para devolver el prestigio de la compañía y evitar que se pierda más dinero en la explotación de los ricos yacimientos submarinos de la llamada capa pre-sal, en las costas de Río de Janeiro.
Llamó la atención que no hubiera mención alguna a la posibilidad de iniciar un juicio político a Rousseff, como había apuntado Neves en recientes oportunidades, apoyándose en las encuestas que señalan que el 63% de los brasileños estarían de acuerdo. Es que cada vez más, en el PSDB hay resistencias a encaminarse en esa peligrosa dirección.
Primero fue el ex presidente Fernando Henrique Cardoso quien calificó de "precipitada" la posibilidad de un juicio político; aclaró que para él la destitución no puede ser un objeto de deseo, sino un proceso basado en pruebas. Luego se sumó el senador José Serra, quien pidió "responsabilidad" en relación con el destino de Rousseff. "El impeachment se debe dar cuando se constata una irregularidad desde el punto de vista legal, y creo que esa cuestión todavía no está dada. El impeachment no es programa de gobierno de nadie", dijo.
Ante las divisiones que afloran en el PSDB, Neves recordó que el partido espera el análisis jurídico encargado a un reconocido constitucionalista y aclaró que la posición socialdemócrata ha sido que sólo impulsará el juicio político cuando haya fuertes indicios de que la presidenta cometió un delito..

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