El presidente del Colegio de martilleros, Daniel Di Palma, se mostró expectante ante la herramienta implementada el lunes por el Gobierno nacional y afirmó que servirá para que el sector supere el estancamiento. Sin embargo, las dudas persisten.
En diálogo con DEMOCRACIA, el especialista aseguró que el pedido de información por parte de los potenciales compradores se empezó a dar hace un mes, en el mismo momento en que la medida fue anunciada por el Gobierno nacional.
El Certificado de Depósito para Inversión comenzó a regir el lunes pasado y servirá para que aquellas personas que tengan dinero no declarado fuera del país, puedan ingresarlo sin tener que precisar el origen de los fondos y con el beneficio de no sufrir penalidades ni tener que actualizar el pago de impuestos.
Así, con ese dinero, el portador podrá comprar certificados para realizar operaciones inmobiliarias o comprar otros productos, en lo que constituye el primer paso del “blanqueo de capitales”.
“Si partimos de la base de la paralización total del mercado, al hecho de contar con un instrumento como este, lo vemos favorablemente”, afirmó Di Palma.
“Yo creo que puede ser una herramienta para dar un puntapié inicial a la actividad, para que se empiece a mover la demanda”, agregó.
Días pasados, el martillero se reunió con sus pares en el ministerio de Economía de la Nación, en donde recibieron la reglamentación que hoy están entregando a los colegiados de todo el Distrito.
Incertidumbre
Por su parte, el titular de Ghirardi Propiedades expresó su desconfianza hacia el nuevo sistema y afirmó: “Yo, particularmente, no espero demasiado, porque son todos temas de confianza y hoy el argentino no le tiene confianza a las promesas del Gobierno. Todavía no hay ni operaciones, ni información”.
Para Ghirardi, la medida está envuelta en numerosas incertidumbres, no sólo para los intermediarios, sino también –y sobre todo- para los compradores y vendedores de inmuebles.
“Tenemos una economía que no está planificada con certeza, entonces es muy difícil encarar una operación. Con el tema del Cedin hay incertidumbre y desconfianza, porque en un mes cambiaron cuatro veces la bocha. Al principio era sólo para operaciones inmobiliarias, ahora también se pueden comprar autos, materiales…”.
Respecto del actual nivel de actividad, el martillero sostuvo que hay un “estancamiento general” y que en la ciudad sólo hay ventas “chicas” y en pesos, “de gente que prefiere invertir y no guardarlo bajo el colchón”.
“Hay mucha incertidumbre. Hace un mes, alguien que compró un departamento a 100 mil dólares, gastó más de un millón de pesos. Y si lo vende ahora, lo vende a 800 mil pesos. Es decir que en un mes perdió 200 mil pesos”, ejemplificó.
“No hay lugar en el mundo en el que las cosas pasen con el vértigo con el que pasan acá y eso hace que no se pueda planificar”, sentenció.
Expectativas favorables en el país
A nivel país, la puesta en marcha del Cedin elevó las expectativas de los sectores inmobiliarios y de la construcción, y también de los escribanos, que lo ven como un posible incentivo para la compra y venta de propiedades, ubicadas en su nivel histórico más bajo.
El titular de la Cámara Inmobiliaria de Argentina, Roberto Arévalo, confió en que los certificados, a los que evaluó como “muy positivos”, puedan “descomprimir el mercado y generar confianza en la gente”.
“Esperamos que este instrumento descomprima el mercado y genere confianza en la gente. Pedimos que la operatoria sea sencilla, para generar esa confianza tan importante que se necesita en el momento de recibir dólares en billetes en reemplazo del certificado”, sostuvo el directivo.
En tanto, el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss, consideró que el Cedin “va a tener un valor cercano al dólar blue”, que oscila en torno a los 8 pesos.
Según el empresario, “el Cedin va a tener una cotización en el mercado secundario y también va a cotizar en la Bolsa. Estimamos que tendrá un valor cercano al contado con liquidación, al dólar blue”.
En declaraciones periodísticas, Weiss evaluó que este certificado “va a funcionar como un bono, con el que se va a poder comprar cualquier cosa”.
Por su parte, el presidente del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, Carlos D´Alessio, destacó que operar con los Cedin “es sencillo y claro”, por lo cual auguró que estos certificados “pueden reactivar el mercado inmobiliario”.

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